Los semáforos de Neuquén comenzaron a incorporar tecnología para adaptar la circulación a lo que sucede en las calles en tiempo real. El sistema, que ya funciona en el corredor Doctor Ramón-Leloir, permite analizar el flujo vehicular y modificar los tiempos de los semáforos dentro de parámetros establecidos por el Municipio.
El intendente Mariano Gaido inauguró el Centro de Información Urbana (CIU). Con este sistema Neuquén es la única ciudad del país que visualiza el 100% de su tránsito en tiempo real.
Desde allí se concentra información en tiempo real sobre distintos servicios de la ciudad. Entre ellos se encuentran el tránsito, el transporte público, la recolección de residuos y el sistema Si Bici.
La intención es que la tecnología permita tomar decisiones a partir de lo que efectivamente ocurre en las calles y no únicamente de programaciones establecidas previamente.
¿Cómo funcionan los semáforos inteligentes?
Una de las principales diferencias con un sistema tradicional es que los semáforos pueden tomar el flujo de vehículos en tiempo real. A partir de ese conteo, el sistema determina cómo distribuir los tiempos dentro de cada ciclo semafórico.
Noelia Rueda Cáceres, subsecretaria de Coordinación Administrativa e Institucional, explicó que en el corredor Doctor Ramón-Leloir la tecnología permite establecer cuánto tiempo debe durar la denominada “onda verde” y cuándo habilitar los cruces que atraviesan la vía principal.
En otras palabras, si una de las arterias concentra una mayor cantidad de vehículos, el sistema puede darle prioridad en la distribución de los tiempos, siempre dentro de los parámetros previamente establecidos por el Municipio.
Esto no significa que los semáforos dejen de cortar el tránsito o que todos los vehículos vayan a encontrar siempre la luz verde. La diferencia está en que los tiempos pueden optimizarse de acuerdo con la cantidad de vehículos que circulan, en lugar de mantenerse necesariamente iguales durante todo el día.
¿Qué pasa si un semáforo tiene una falla?
El nuevo sistema también apunta a modificar la forma en que el Municipio detecta y atiende los desperfectos.
Hasta ahora, explicó Rueda Cáceres, cuando un semáforo presentaba un problema el aviso podía llegar a través de un llamado telefónico, el 147 o incluso las radios. Luego, el personal municipal debía trasladarse hasta el lugar para comprobar qué estaba sucediendo.
Con el nuevo sistema, en cambio, los desperfectos pueden ser reportados automáticamente desde el Centro de Información Urbana. Esto permite detectar la falla y enviar la información al equipo encargado de resolverla sin depender de que primero llegue un aviso de un vecino.
“Pasamos de un sistema analógico a un sistema digital que va a optimizar los tiempos, no solamente la respuesta al ciudadano, sino también internamente en el trabajo operativo nuestro de todos los días”, señaló la funcionaria.
¿Qué pasa si se corta internet?
El sistema también cuenta con mecanismos de respaldo para evitar que una falla de conexión deje sin funcionamiento la gestión de los semáforos.
Fernando Ferrero, responsable de Tacuar, la empresa encargada de implementar el sistema, explicó que ante una eventual interrupción de internet existe un backup automático, que permite conservar un respaldo y pasar el sistema a funcionamiento manual si fuera necesario.
Además, señaló que el Municipio cuenta en la ciudad con módulos de reemplazo del equipamiento para realizar cambios rápidos ante eventuales desperfectos.
Según explicó Ferrero, cuando desde el Centro de Información Urbana se detecta una falla, esa información se genera automáticamente para que los equipos municipales puedan intervenir.
¿Dónde funcionan actualmente?
El funcionamiento inteligente se estrenó en el corredor Doctor Ramón-Leloir, uno de los principales ejes de circulación de Neuquén.
La intención del Municipio es extender este tipo de monitoreo y control a otros sectores de la ciudad. Pasqualini explicó que el CIU permitirá avanzar hacia una visualización integral del tránsito y sumar información de otros sistemas, como colectivos, taxis, remises, bicicletas y recolección de residuos.
Los datos podrán utilizarse para planificar futuras obras, recorridos de transporte, nuevas bicisendas o modificaciones en los servicios.