La discusión por la actualización de los índices de coparticipación municipal sumó un nuevo capítulo tras la reunión convocada por el Gobierno de Río Negro. La intendenta de Roca, María Emilia Soria, cuestionó el esquema propuesto y advirtió que dejar fuera a la fruticultura del cálculo económico constituye una arbitrariedad política y una incongruencia técnica.
El proyecto provincial plantea un nuevo índice compuesto por tres variables: 40% según población, 40% por recaudación provincial y el 20% restante distribuido en partes iguales entre todos los municipios. Bajo este esquema, Roca apenas registraría un aumento del 2%, mientras que ciudades como Cipolletti alcanzarían una mejora estimada del 11%.
Soria fue contundente: “El índice que impulsa la provincia deja de lado la principal actividad productiva de Roca que es la fruticultura y dejarla fuera de cálculo perjudica notoriamente a la ciudad”.
La intendenta recordó que la fruticultura está exenta de Ingresos Brutos, pero no de Ganancias, un impuesto nacional coparticipable que debería ser considerado en la medición de la dinámica económica. También vinculó este planteo con otro proyecto en discusión: la actualización de la distribución de regalías hidrocarburíferas. Según señaló, ese esquema también beneficia a Cipolletti, lo que refuerza la idea de un sesgo político en la definición de los índices.
Soria propuso que el nuevo índice de coparticipación incorpore variables más amplias, como empleo registrado, habilitaciones comerciales y superficie productiva, para reflejar de manera integral el crecimiento económico de cada ciudad. Respecto del componente “población”, cuestionó la legitimidad del último censo nacional: “Puede ser legal, pero no es legítimo, ya que la omisión censal fue una constante en todo el país”. En ese sentido, sugirió complementar con datos como cantidad de viviendas, padrón electoral y matrícula escolar.
Soria concluyó con un llamado a la búsqueda de consensos genuinos: “Al igual que en el proyecto de regalías hidrocarburíferas, espero que este proceso de revisión de los índices de coparticipación no quede en un dibujo parcial, sino que incorpore variables que reflejen en forma fidedigna la dinámica económica regional”.