La relación había sido efímera, a punto tal de que ni siquiera llegó a los dos meses. Pero ella se reveló como una fémina de presuntos celos enfermizos y supuestos procederes mafiosos. Su pareja sugirió que fue ella quien ordenó quemar los autos que tenía a la venta en una agencia, pero que había dejado en la calle, frente a la Legislatura de Neuquén.
Las llamas devoraron a un Volkswagen Vento, un Volkswagen Scirocco, un Gol Trend, una Toyota Hilux y dos Audi: un modelo A3 y un 2.0 T. El atentado incendiario le costó al titular de la agencia, un muchacho de apeas 24 años llamado Matías Fernández, la terrible suma de entre 350 y 400 millones de pesos.
El propio muchacho fue quien deslizó la teoría del ataque mafioso, aunque sin usar esas palabras. Dijo que los presuntos autores del incendio serían familiares de la joven, con la que mantenía una relación. Un dato no es menor: aquellos a los que señala como incendiarios también están vinculados al negocio de la venta de vehículos.
“Me revisó el celular y me vio mensajes con otras chicas. Se enojó y me dijo vos no sabés quién soy yo y quién es mi familia”, dijo Fernández. Y alertó: “Tengan mucho cuidado con las personas que conocen hace poco por las redes, conocí una chica hace 40 días la cual el día lunes decidimos dejar de vernos y recibí amenazas”.
Contó que los vehículos estaban en la calle porque la nueva sucursal esta en obra y “la verdad que vivo muy tranquilo y sin conflictos por eso mismo se encontraban en la calle”.
La teoría de la tóxica, despechada e incendiaria es la que deslizó la víctima y es una de las hipótesis que investiga la Justicia.