El conflicto docente sumó este miércoles un nuevo capítulo con la protesta de UnTER en la sede central de la obra social provincial IPROSS, en Viedma. La movilización se realizó en el contexto del segundo día del paro de 48 horas convocado por el gremio, que busca visibilizar la falta de respuestas del Gobierno a los reclamos salariales y de condiciones laborales.
Los dirigentes gremiales intentaron ingresar al edificio acompañados por jubilados y afiliados, con el objetivo de reunirse con las autoridades de la obra social. “Venimos a exigir soluciones concretas, porque los trabajadores y jubilados no pueden seguir esperando”, expresaron desde la conducción de UnTER, al remarcar que la atención y cobertura de IPROSS atraviesan una crisis que afecta directamente a los afiliados.
La protesta generó momentos de tensión en la vereda de la sede con la policía que se hizo presente en el lugar. Los representantes sindicales insistieron en ser recibidos por la presidenta de la obra social, Ivana Porro.
Laura Ortiz, secretaria general del gremio consideró que “nos encontramos con presencia policial y nos impidieron ingresar. Entregamos un petitorio sobre el funcionamiento de la obra social. Denunciamos que este gobierno está llevando un plan de ajuste en la educación. Toma con poca seriedad el reclamo de los docentes. Le decimos a Weretineck que nos tome en serio y nos convoque. No vamos a aceptar dilaciones, necesitamos respuestas inmediatas”.
La acción gremial se sumó a las movilizaciones realizadas en distintos puntos de la provincia durante la jornada del paro, y refleja la estrategia de UnTER de extender el reclamo más allá del ámbito educativo, vinculando la problemática salarial con el acceso a la salud de los trabajadores.