Un hecho llamativo se registró durante la noche del martes en el barrio Sarmiento de Centenario, cuando vecinos de la calle Nicaragua, a pocos metros de Estados Unidos, solicitaron de manera urgente la presencia policial ante la presencia de dos personas que merodeaban viviendas y comercios de la zona. La preocupación se trasladó a distintos grupos de WhatsApp, donde varios comerciantes compartieron advertencias sobre posibles intentos de robo. Pasadas las 23 horas, un móvil de la Comisaría 52 llegó al lugar para verificar la situación y entrevistarse con los vecinos que habían realizado los llamados. Pero todo cambió una vez que identificaron a los jóvenes.
La Policía identificó a los jóvenes
Según informaron fuentes policiales, algunos habitantes del sector habían retenido a los dos hombres hasta la llegada de los efectivos. Tras ser identificados, se constató que ninguno registraba pedidos de captura vigentes ni portaba elementos que pudieran vincularlos con algún delito. Además, se estableció que uno de ellos, de 29 años, atraviesa una situación de calle. El otro joven, de 23 años, fue reconocido por una vecina del barrio, quien aseguró haberlo ayudado en varias oportunidades anteriores.
De la sospecha, a la asistencia
Con el correr de los minutos, la tensión inicial dio paso a una escena distinta. Algunos de los vecinos que se encontraban en el lugar decidieron brindarles alimentos a ambos jóvenes.
Luego de permanecer algunos minutos en el sector, los dos hombres se retiraron por sus propios medios hacia otra zona del barrio, sin que se registraran incidentes.
La reflexión de la Policía sobre estas situaciones
El comisario César Deoseffe se refirió a este tipo de episodios y señaló las dificultades que enfrentan las fuerzas de seguridad cuando intervienen en casos vinculados a personas en situación de vulnerabilidad. "A veces nos pasa esa situación. Nos llaman, pero después les ofrecen comida o les dan cosas y la gente vuelve. Nosotros tratamos de evitar esas situaciones y les pedimos que no fomenten esas conductas. Entendemos que hay una intención solidaria, pero no es la forma", explicó el jefe policial al portal Centenario Digital.
Asimismo, sostuvo que existen herramientas y programas de asistencia para quienes atraviesan problemas de consumo o exclusión social. "Hoy están abiertos los hospitales y programas para tratar temas de adicciones y salir de esa situación. Algunos ayudan, pero otros terminan favoreciendo que continúen con la práctica de pedir. Un gran porcentaje tiene antecedentes policiales y también hay personas que han llegado recientemente a la ciudad y fueron notificadas para que regresen a sus provincias", afirmó.
El episodio no derivó en detenciones ni causas judiciales, aunque reabrió el debate ante una problemática que combina preocupación vecinal, asistencia social y seguridad pública en distintos sectores de Centenario y otras localidades del Alto Valle.