El intendente Walter Cortés reconoció que la elección de convencionales constituyentes de Bariloche funciona como un "test" político de cara a 2027, cuestionó con dureza a sus adversarios por una campaña que calificó de "injurias y agravios" y dejó abierta la continuidad de su alianza con el gobernador Alberto Weretilneck. También admitió que había poca gente en las escuelas y reclamó una Carta Orgánica con menos burocracia, más herramientas para la obra pública y una proyección de al menos 20 años.
La jornada electoral para reformar la Carta Orgánica de Bariloche tuvo una lectura que excedió ampliamente la discusión institucional.Cuando fue consultado sobre cuánto podía influir esta elección en los comicios municipales del próximo año el intendnete respondió sin demasiadas vueltas, reconoció que la votación también servirá para medir el escenario político que se viene. "Este es un test, más o menos", respondió.
Sin embargo, el intendente intentó marcar diferencias entre ambos procesos electorales y advirtió que el resultado de este domingo no necesariamente anticipará lo que sucederá en 2027. Según explicó, habrá que observar quiénes serán los candidatos a intendente y gobernador y cómo se acomodarán los distintos espacios políticos. Una manera de reconocer que, detrás de la elección de convencionales, también se juega una disputa por el poder en la ciudad.
La alianza con Weretilneck
Pero hubo otra definición que dejó interrogantes sobre el futuro político del jefe comunal. Cuando le preguntaron por su alianza con Alberto Weretilneck, Cortés evitó garantizar su continuidad y utilizó una expresión que no pasó inadvertida: "Hasta hoy tenemos una alianza, pero veremos, vamos a charlar". Aunque aseguró que mantiene una buena relación con el gobernador y que no cree que haya inconvenientes, condicionó cualquier definición al armado de las listas y a cómo converjan los distintos sectores. Por ahora, el acuerdo sigue vigente, pero el escenario electoral de 2027 todavía está por negociarse.
Por otra parte, Cortés reconoció que la concurrencia a las urnas era menor a la esperada y admitió que se observaba poca gente en las escuelas. "Se va a hacer con los que hay. Los que no están seguramente están desencantados de todo", sostuvo. Incluso mencionó algunos de los factores que, a su entender, podían influir en la decisión de los vecinos de quedarse en sus casas: el superclásico entre Boca y River, la Fórmula 1 con Franco Colapinto y el tradicional asado del domingo. El intendente apeló también a la responsabilidad ciudadana y lanzó una advertencia: "Después no hay que quejarse".
No obstante, el momento más áspero de sus declaraciones llegó cuando evaluó el desarrollo de la campaña electoral. Cortés dijo estar conforme con la alianza que integra, pero cuestionó el comportamiento de sus adversarios y aseguró que la discusión estuvo dominada por ataques personales. "Yo estoy conforme con la alianza, pero después, la campaña fue de injurias. Para mí se equivocaron", afirmó. Sin identificar puntualmente a los sectores responsables, sostuvo que los agravios terminaron perjudicando la participación ciudadana.
En ese sentido, fue todavía más directo al atribuir a sus competidores parte de la responsabilidad por la escasa concurrencia. "Yo creo que si la gente no viene a votar es porque los adversarios a nuestras listas estuvieron constantemente injuriando y agraviando. La gente no compra eso", manifestó. Según su interpretación, los ataques entre dirigentes provocan rechazo y terminan alejando a los vecinos de las urnas. También cuestionó que durante la campaña se hayan ventilado cuestiones privadas y reclamó que la discusión electoral se concentre en las propuestas.
Mientras tanto, el intendente aprovechó su paso por la Escuela 298 para insistir con el modelo de Carta Orgánica que pretende para Bariloche. Habló de una normativa que tenga vigencia durante las próximas dos décadas, reduzca la burocracia y permita agilizar las respuestas municipales, especialmente en materia de obra pública. En ese punto, volvió a cuestionar las administraciones anteriores y aseguró que la ciudad arrastra tres décadas de abandono en infraestructura. "El pueblo necesita mucha obra pública y debemos vivir mejor", expresó.