La muerte de una adolescente de 15 años en un terrible choque en la Ruta 151 fue la gota que colmó el vaso. La paciencia se terminó en Catriel. Vecinos autoconvocados cortaron la principal vía de acceso a Vaca Muerta para exigir una solución urgente al deterioro de un corredor que consideran muy peligroso. La protesta se desarrolló sin incidentes y el tránsito quedó liberado a las 13, pero los manifestantes pusieron una fecha límite: el 29 de octubre. Si para entonces no reciben respuestas concretas, amenazan con volver a cortar la ruta.
La movilización tuvo un mensaje que atravesó toda la jornada: el reclamo no tiene banderas partidarias, tiene que ver con la seguridad y con la necesidad de dejar de transitar por un camino que, según denuncian los vecinos, representa un riesgo permanente. No hubo una convocatoria encabezada por dirigentes políticos ni una disputa entre sectores. Hubo familias, trabajadores, jóvenes y adultos que decidieron salir a la ruta para hacer visible una preocupación que, aseguran, lleva demasiado tiempo sin una solución de fondo. A la que se sumaron pueblos vecinos como 25 de Mayo y Puelén en La Pampa.
El planteo apunta a una infraestructura que no solo es fundamental para quienes viven en Catriel y las localidades cercanas. La Ruta Nacional 151 también es un corredor estratégico para el movimiento de camiones, el transporte de insumos y la actividad hidrocarburífera vinculada con Vaca Muerta. Por eso, el deterioro del camino excede largamente un problema local: afecta a quienes lo utilizan a diario y pone sobre la mesa la urgencia de contar con una vía en condiciones para soportar semejante circulación.
Sin partidos ni dirigentes: el hartazgo salió a la ruta
Durante la protesta se vieron banderas, pancartas y panfletos. Vecinos de distintas edades se acercaron para acompañar una convocatoria que buscó dejar en claro que no responde a ningún espacio político. La consigna fue sencilla: reclamar por una ruta segura y exigir que las autoridades escuchen a una comunidad cansada de esperar.
Los autoconvocados remarcaron que la movilización nació de la preocupación, la indignación y el dolor que generan los accidentes y las noticias de nuevas tragedias. Detrás de cada viaje, señalaron, hay familias que temen por lo que pueda pasar en el camino. Y detrás de cada reclamo aparece la misma pregunta: ¿cuánto más hay que esperar para que se hagan las obras necesarias?
Una de las frases que resumió el sentimiento de la jornada fue contundente: "Si a los políticos no los escuchan, que escuchen el dolor del pueblo". La expresión sintetizó el malestar de quienes decidieron manifestarse sin intermediarios y reclamar que el problema deje de quedar atrapado entre anuncios, promesas y respuestas que, desde la perspectiva de los vecinos, todavía no llegan.
Los camioneros también padecen el estado de la Ruta 151
La medida que arrancó durante la mañana, obligó a detener la circulación durante la protesta y dejó a camioneros varados. Sin embargo, según informaron los organizadores, los transportistas expresaron su solidaridad con los manifestantes y compartieron la preocupación por las condiciones del corredor.
El respaldo tiene un peso particular. La Ruta 151 es utilizada por trabajadores, familias y transportistas que dependen de ella para llegar a sus destinos, pero también forma parte de la infraestructura que sostiene el movimiento económico y energético de la región. En un área vinculada al desarrollo de Vaca Muerta, el estado de las rutas no es un asunto secundario: resulta determinante para la seguridad de quienes circulan y para el funcionamiento de una actividad que necesita caminos transitables.
Mientras el petróleo y el gas ganan protagonismo en la economía regional, los vecinos de Catriel reclaman que la infraestructura acompañe esa realidad. No alcanza con que los camiones puedan llegar a los yacimientos o que la producción se mueva. También hace falta que quienes utilizan la ruta todos los días puedan hacerlo sin sentir que cada viaje implica exponerse a un peligro evitable.
Firmas y una fecha límite: el 29 de octubre
Además del corte, los vecinos realizaron una recolección de firmas para respaldar el pedido de obras y soluciones. La cantidad definitiva de adhesiones todavía no fue informada y, según comunicaron los organizadores, se conocerá una vez que termine el relevamiento.
Pero la decisión más importante llegó con el anuncio de un plazo concreto. Los autoconvocados esperan respuestas hasta el próximo 29 de octubre. Si para ese día no hay avances que consideren suficientes, anticiparon que volverán a realizar una medida de protesta sobre la Ruta Nacional 151, en el acceso a Catriel.
El levantamiento del corte a las 13, no significa que el conflicto esté resuelto. La ruta volvió a quedar habilitada de manera organizada, con el paso de 10 camiones por tanda para no complicar aún más el tránsito, y los manifestantes se retiraron sin que se registraran incidentes. Sin embargo, la exigencia continúa y ahora tiene una fecha marcada en el calendario.
La comunidad busca que el reclamo no quede reducido a una fotografía de vecinos con pancartas ni a una jornada que termina cuando se despeja el camino. Lo que exige es una respuesta concreta frente a un problema que considera urgente.
A la espera de la trasnferencia de Nación
Esta protesta pone nuevamente en escena el traspaso de corredores nacionales a la Provincia. El Gobierno de Río Negro anunció que está prevista para el 29 de octubre la firma de las actas con Vialidad Nacional para asumir la administración de determinados tramos de las rutas 22 y 151. El gobernador Alberto Weretilneck anticipó que las primeras reparaciones urgentes comenzarían hacia fines de noviembre.
La transferencia se realizará por tramos y no implica que toda la extensión de ambas rutas quede automáticamente bajo administración provincial. Algunos sectores requieren resolver previamente su situación contractual entre empresas y Nación, mientras que la Provincia gestiona financiamiento para ejecutar un plan de recuperación que contempla bacheo, reparación de banquinas y señalización.
Hasta que se formalice el traspaso de cada sector, el mantenimiento de los tramos que continúan bajo jurisdicción nacional sigue siendo responsabilidad de Vialidad Nacional. Entre la firma prevista y el inicio anunciado de las obras quedaría un período de espera que vuelve a inquietar a quienes utilizan diariamente el corredor.