Conducir en condiciones de lluvia representa un desafío para los conductores, ya que la superficie mojada reduce la adherencia y la visibilidad se ve comprometida. La Agencia Nacional de Seguridad Vial destaca la importancia de aplicar técnicas específicas para minimizar los riesgos y circular con mayor seguridad.
Uno de los principales problemas al manejar bajo la lluvia es el empañamiento de los vidrios. Para contrarrestarlo, se recomienda utilizar la calefacción a temperatura alta con el ventilador a máxima velocidad dirigido al parabrisas, y luego distribuir el aire hacia las ventanillas laterales. Alternativamente, activar el aire acondicionado en modo cálido con el ventilador fuerte acelera el secado de los cristales, lo que es vital para detectar peatones y otros vehículos.
Tips para tener en cuenta cuando salgas a la ruta
La reducción de la adherencia en rutas mojadas se debe al contacto limitado entre los neumáticos y el asfalto, especialmente teniendo en cuenta que un automóvil pesa entre 1.000 y 2.500 kilos. Por ello, aumentar la distancia con el vehículo delantero y disminuir la velocidad son acciones prioritarias. Además, anticipar las maniobras del tránsito, sobre todo de motociclistas, es fundamental para evitar imprevistos.
Si la lluvia comienza durante el trayecto, es clave reducir la velocidad y observar el entorno con atención, prestando especial cuidado a vehículos antiguos o en mal estado que podrían no contar con sistemas de seguridad modernos. Cambiar de carril para evitar riesgos y mirar con mayor anticipación para prever frenadas o desvíos ayuda a mantener el control y la calma ante posibles demoras.
En cuanto a la tecnología, sistemas como el ABS (antibloqueo de frenos) y el ESP (control de estabilidad) brindan soporte en superficies resbaladizas, aunque no eliminan el riesgo de patinaje. Se aconseja evitar frenadas bruscas y movimientos repentinos. Para vehículos sin estos sistemas, se debe frenar y soltar el pedal de manera intermitente para recuperar la dirección, además de reducir la velocidad antes de curvas para prevenir deslizamientos laterales.
Al enfrentar calles inundadas, es imprescindible evaluar la altura del agua. Si supera el centro de las ruedas, no se debe avanzar para evitar daños graves al motor. Si es posible cruzar, se recomienda mantener una velocidad constante entre 10 y 20 km/h, sin detenerse. Al salir del agua, frenar suavemente varias veces permite secar los frenos. En caso de que el motor se detenga, hay que verificar que el escape no esté sumergido antes de intentar arrancar; si lo está, lo más seguro es esperar asistencia dentro del vehículo con las balizas encendidas.
Respecto al uso de luces, durante lluvias intensas solo se deben activar las balizas si el vehículo se detiene o está a punto de hacerlo, para evitar confusiones en el tránsito. En cambio, las luces bajas o de niebla son recomendadas para mejorar la visibilidad y facilitar que otros conductores detecten el vehículo a distancia.
Antes de conducir con lluvia, es fundamental revisar el estado del vehículo. Los neumáticos deben tener un dibujo profundo y uniforme, con la presión correcta, para garantizar una buena adherencia y permitir un drenaje eficaz del agua. El sistema de limpiaparabrisas debe funcionar adecuadamente, con escobillas en buen estado y depósito de líquido lleno para mantener el parabrisas limpio frente a la suciedad arrastrada por la lluvia.
Los frenos requieren una inspección detallada, ya que la distancia de frenado aumenta en asfalto mojado. Es necesario controlar el estado de pastillas y discos, así como el nivel de líquido de frenos para asegurar una respuesta eficaz. Asimismo, las luces exteriores y el sistema eléctrico deben estar en óptimas condiciones para garantizar visibilidad y seguridad durante el viaje.
Finalmente, mantener los vidrios limpios y asegurarse de que el desempañador funcione correctamente es clave para conservar una visión clara del entorno. Estas precauciones permiten enfrentar la conducción bajo la lluvia con mayor confianza y reducen significativamente el riesgo de incidentes en ruta.