¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Familia santafesina compró casa prefabricada en China, llegó en contenedor y se instaló en una hora

Con un presupuesto de US$ 50.000, la vivienda modular de 72 m² se importó para evitar largos plazos y altos costos de construcción en Argentina, instalándose en solo 60 minutos.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google
PUBLICIDAD
Familia santafesina compró casa prefabricada en China, llegó en contenedor y se instaló en una hora

Ante la necesidad de mudarse en seis meses y con un terreno disponible, una familia santafesina decidió importar una vivienda prefabricada desde China. La casa modular, de 72 metros cuadrados, llegó al país dentro de un contenedor y fue instalada en apenas una hora.

La familia descartó la construcción tradicional debido a los tiempos prolongados y los elevados costos. Mientras que levantar una vivienda convencional en Argentina ronda los US$ 1.400 por metro cuadrado, las casas modulares nacionales oscilan entre US$ 1.000 y US$ 1.200 por m². La opción importada desde China resultó la más económica, con un costo aproximado de US$ 700 por metro cuadrado.

El desembolso total fue de US$ 50.000, incluyendo fabricación, transporte marítimo, trámites de importación, despacho aduanero y la instalación en el terreno. El módulo cuenta con tres dormitorios, un baño y una cocina equipada con mobiliario básico, además de las instalaciones eléctricas y sanitarias preparadas para conectar a las redes locales.

Cómo fue el proceso de compra

El proceso de compra demandó cuatro meses: un mes para selección y trámites, otro para la construcción y dos meses para el transporte marítimo. Para gestionar la operatoria aduanera, contrataron a un importador local que se encargó de cumplir con los controles técnicos necesarios para ingresar la estructura al país.

El terreno ya estaba cercado y el acceso para maquinaria pesada limitado, por lo que la instalación requirió la colaboración de familiares y amigos. Unas 15 personas participaron en el despliegue del módulo utilizando una estructura de apoyo especialmente adaptada para la tarea.

Leticia, integrante de la familia, recuerda: “Se abre en una hora y en una semana la dejas lista con todas las terminaciones”. La vivienda llegó prácticamente terminada, con instalaciones eléctricas y sanitarias listas para conectar, y el mobiliario básico ya colocado.

La estructura está fabricada con acero y revestida interiormente con paneles de fibra de bambú. Además de las instalaciones preinstaladas, el fabricante ofrece opciones para personalizar las medidas, agregar baños o habitaciones, e incluso la posibilidad de ensamblar dos módulos.

Según la empresa proveedora, la vida útil estimada de la vivienda alcanza los 30 años. La familia incorporó la casa como un bien mueble, lo que permite trasladarla a otro terreno en el futuro y contratar un seguro específico para este tipo de estructuras.

Familia santafesina compró casa prefabricada en China, llegó en contenedor y se instaló en una hora

Esta experiencia refleja una tendencia creciente en Argentina hacia las viviendas industrializadas y modulares, impulsada por el aumento de los costos de construcción y los largos plazos que implica una obra tradicional. Aunque importar una vivienda completa aún es poco frecuente y requiere asesoramiento especializado para cumplir con la normativa vigente, el diferencial de precio la convierte en una alternativa atractiva para quienes ya cuentan con un terreno y buscan reducir los tiempos de ejecución.

Instalada hace dos meses, la familia continúa con trabajos de terminación, como pintura y colocación de zócalos. Para Leticia, lo más valioso fue “sentir que llegó el mes y ya no había que pagar alquiler”.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD