¿Qué queda después de una vida atravesada por encuentros, conversaciones y experiencias? Para el médico psiquiatra y psicoanalista José Eduardo Abadi, la respuesta tomó forma de libro. La curiosidad al diván es, según define, una suerte de viaje íntimo por recuerdos que durante años permanecieron guardados.
“El último libro, que por suerte ha tenido una repercusión importante y al que le tengo mucho cariño, se llama La curiosidad al diván”, contó Abadi en una entrevista con Mejor Informado. Y aclaró, casi como una declaración de principios: “No sé si es el mejor libro o no; tampoco sé si existe algo así como ‘el mejor libro’. Pero a este lo quiero particularmente”.
La imagen que elige para explicar el origen del texto es clara y potente. “La idea surgió como si hubiera encontrado una vieja valija llena de cosas y empezara a sacar recuerdos casi al azar”, relató. De esa “valija” emergen historias, encuentros y personajes que fueron marcando su vida personal y profesional.
Lejos de una autobiografía lineal, el libro propone una serie de escenas que, en principio, parecen desconectadas. Sin embargo, todas comparten un mismo hilo: el impacto que dejaron. “Son situaciones y experiencias que en algún momento pensé que podían quedar solamente para mí, como una especie de introspección personal. Pero después sentí que valía la pena compartirlas”, explicó.
Entre esas historias aparecen momentos únicos. Uno de los más llamativos es el encuentro con Jorge Luis Borges. “Cuento cuando vino a casa y estuvimos conversando durante un par de horas con mi padre y algunos amigos. Fue una charla muy especial”, recordó.
También hay lugar para el pensamiento contemporáneo. Abadi relató cómo contactó al filósofo francés Gilles Lipovetsky para invitarlo a la Argentina: “En pocos días organizamos su visita y durante varios días mantuvimos conversaciones muy enriquecedoras sobre distintos temas”.
La política también atraviesa el libro. El autor rememoró, por ejemplo, un desayuno con el expresidente Raúl Alfonsín poco después de dejar el poder: “Charlamos durante una hora y fue una conversación muy interesante”. En contraste, sus encuentros con Carlos Menem —según describió— tenían un tono “más distendido y anecdótico”.
A pesar de la diversidad de relatos, Abadi reconoce que todos comparten una esencia común. “Parecen experiencias muy dispares, y lo son en cierto sentido. Pero también tienen algo en común: todos son encuentros que me dejaron algo, que me hicieron pensar o mirar las cosas de otra manera”, reflexionó.
En definitiva, La curiosidad al diván es, para su autor, mucho más que un libro: es una decisión. “Es, de alguna manera, abrir esa ‘valija’ de recuerdos y compartir momentos que me marcaron. Son historias, encuentros y reflexiones que sentí que no podía quedarme solamente para mí”, concluyó.
La entrevista completa a José Eduardo Abadi