El ballet barilochense Tradición Sureña fue seleccionado para representar a Río Negro en el Pre Cosquín 2027, luego de imponerse en el rubro Conjunto de Baile Folklórico durante el selectivo realizado días atrás en la ciudad andina. La competencia reunió a alrededor de 160 artistas de distintas localidades de la Provincia y definió a quienes continuarán el camino hacia el tradicional festival de folklore de Córdoba.
Para Tradición Sureña, la clasificación es el resultado de meses de preparación y de un proyecto artístico que busca poner en escena historias de la región. “Este logro es de gran importancia para nosotros, porque trabajamos durante todo el año para eso”, contó Nuria Fernández, directora y referente del ballet. Ahora, el grupo tendrá por delante varios meses de ensayos, preparación artística y búsqueda de recursos para afrontar la instancia nacional que se desarrollará entre el 4 y el 18 de enero de 2027 en la Plaza Próspero Molina.
Más de 20 años de folclore
Tradición Sureña nació como un pequeño grupo de personas que compartía la pasión por el folclore y con el paso de los años se convirtió en un ballet de más de 90 bailarines. Actualmente trabaja con categorías infantiles, jóvenes, mayores y adultos, con integrantes desde los 4 años, además de un equipo de profesores, familias y una comisión directiva que sostiene el funcionamiento de la agrupación.
“Tradición Sureña es un ballet folclórico de Bariloche. Tenemos 21 años de existencia, con bailarines a partir de los 4 años en adelante”, explicó Fernández. Para ella, una de las claves de esa permanencia está en el trabajo colectivo que se construyó durante más de dos décadas.
“Hay un trabajo muy fuerte del equipo de profesores, la comisión directiva y las familias, que le dan vida a este ballet y por eso perduró tantos años”, había señalado la referente. Y agregó: “Ya es como si fuera una institución. Hay niños que empezaron a bailar a los 4 o 5 y hoy tienen más de 20 y siguen en el ballet, y eso es muy fuerte”.
La agrupación desarrolla propuestas de danza folclórica que buscan contar historias vinculadas con la Patagonia y su identidad. Para eso, el trabajo no se limita a la coreografía: también implica pensar la música, los vestuarios, la escenografía y la puesta en escena como un conjunto.
“Intentamos trabajar historias y propuestas que muestran y cuenten sobre nuestra Patagonia, nuestra región, sobre nuestra ciudad”, explicó Fernández. Esa mirada regional también estuvo presente en la obra que llevó al Pre Cosquín y que ahora tendrá una nueva instancia en Córdoba.
Una obra sobre las mujeres de la Línea Sur
En el selectivo de Bariloche, Tradición Sureña compitió en el rubro Conjunto de Baile Folclórico, una categoría que exige la presentación de dos obras: una durante la clasificación y otra en la instancia final. El grupo logró el pase con “Mujeres del viento”, una propuesta que homenajea a las mujeres de la Línea Sur rionegrina.
La obra se desarrolla en el campo patagónico y retrata escenas de la vida rural, atravesadas por los paisajes de la meseta, los cañadones y los valles. El viento aparece como un elemento central, no solamente como fenómeno natural sino también como parte de la identidad del territorio.
“Es un libro que requiere mucha puesta en escena, pensar todo el conjunto: los bailarines, la puesta en escena, los vestuarios, la música. Hay todo un conjunto de cosas que hay que trabajar para que la propuesta cierre y se entienda lo que querés contar”, describió Fernández.
El resultado fue el primer puesto en la sede Bariloche y el pase a la instancia nacional. “Obtener este premio, ese pase a Cosquín, es una gran motivación por el trabajo, la inversión en tiempo y en dinero que lleva toda la preparación artística para poder presentar las obras que requiere el Pre Cosquín”, sostuvo.
El camino hacia Córdoba será además un desafío diferente. La sede local es apenas una instancia dentro de una competencia que reúne a representantes de todo el país. “No es solo pasar la sede, sino que también trabajar con el objetivo puesto en enero”, remarcó Fernández.
El Pre Cosquín es el certamen de nuevos valores que selecciona artistas de distintas sedes del país para llegar a la instancia nacional en Córdoba. En la sede Bariloche participaron alrededor de 160 artistas y fueron seleccionadas propuestas de Bariloche, Plaza Huincul, Villa Regina, General Roca, Villa La Angostura, San Martín de los Andes, Ingeniero Huergo, Cutral Có, El Bolsón y Pico Truncado.
Junto con Tradición Sureña, la delegación rionegrina quedó integrada por Roberto Menant y La Chinita Tapia en Solista Vocal; De Río y Sur en Dúo Vocal; Trío Río Negro en Conjunto Vocal; Damián Villegas en Solista Instrumental; Surandes en Conjunto Instrumental; La Coironers y sus amigos en Canción Inédita; Sergio Villegas y Shayen Vázquez en las categorías de malambo; y las parejas Michelena-Villarroel y Mansilla-Saavedra en baile tradicional y estilizado.
Ensayos, escenarios y una nueva meta
La clasificación ya quedó atrás y el ballet comenzó a pensar en el escenario cordobés. El objetivo inmediato es potenciar las obras y preparar una puesta acorde a las dimensiones de la Plaza Próspero Molina.
“Hay que trabajar mucho en potenciar las obras”, adelantó Fernández. El grupo también deberá buscar espacios de mayores dimensiones para ensayar, de manera que puedan aproximarse a las características del escenario que encontrarán en Cosquín.
La preparación también tendrá un componente económico. Tradición Sureña deberá afrontar los gastos de traslado y permanencia de un grupo numeroso, cuya estadía dependerá de las fechas en las que deba presentarse. “Hay un recurso económico que se necesita para poder solventar todo ese viaje, para más o menos 30, 30 y pico de personas. Es un grupo grande”, explicó.
Por eso, durante los próximos meses realizarán actividades para recaudar fondos. La primera será una muestra abierta este sábado 10 de octubre, desde las 20, en la Escuela 267, ubicada en Onelli y Mascardi. Bajo el nombre “Rumbo al Pre Cosquín”, el ballet presentará las dos obras que llevará al certamen y contará además con artistas invitados y un buffet.
“Lo más importante del grupo es el trabajo en equipo, la disciplina y el apostar, el intentar seguir creciendo”, resumió Fernández. En enero, esa construcción de más de dos décadas tendrá una nueva prueba: llevar al escenario nacional una historia de las mujeres de la Línea Sur y, con ella, una parte de la identidad patagónica.