La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó este jueves que avanzará con la organización de un paro general junto a las dos CTA, aunque aclaró que la medida todavía no tiene una fecha definida. La decisión fue adoptada tras la reunión del Consejo Directivo realizada en la sede de la calle Azopardo, donde la conducción sindical evaluó el escenario político y laboral tras el avance de la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
El encargado de comunicar la resolución fue Jorge Sola, uno de los integrantes del triunvirato de conducción, acompañado por Octavio Argüello y Horacio Arreceygor. El dirigente explicó que la fecha del paro aún no fue fijada por una cuestión "táctica y estratégica" y precisó que antes de esa instancia se desarrollará un cronograma de protestas sectoriales, con asambleas, movilizaciones y distintas acciones gremiales.
Además del paro nacional, la central obrera anunció que buscará organizar una gran marcha federal que reúna a distintos sectores enfrentados a las políticas del gobierno de Javier Milei, incluyendo trabajadores, jubilados, estudiantes, organizaciones sociales y colectivos vinculados a la discapacidad.
Durante la conferencia de prensa, Sola sostuvo que la CGT también pretende avanzar en la construcción de un proyecto político en defensa de los trabajadores, con el objetivo de que quienes aspiren a gobernar en el futuro contemplen las demandas del movimiento sindical. "Queremos que el día de mañana cada dirigente que se postule sepa que no puede ir contra los empleados", afirmó.
La definición llega después de varias semanas de reuniones entre la CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores, que acordaron coordinar un plan de acción común frente a la reglamentación de la reforma laboral y otras medidas impulsadas por el Poder Ejecutivo.
Con este anuncio, la central obrera ratificó un cambio de estrategia: antes de convocar a una huelga nacional, impulsará acciones escalonadas por actividad, buscando ampliar el nivel de adhesión y construir un frente sindical y social más amplio antes de concretar el que sería el quinto paro general contra la administración de Javier Milei.