El caso que conmueve a Comodoro Rivadavia sumó un nuevo capítulo con el último adiós a Ángel, el niño de cuatro años que murió en circunstancias que aún son materia de investigación. El velatorio y posterior entierro se realizaron en medio de un profundo dolor familiar y fuertes cuestionamientos hacia la Justicia.
Los restos del menor fueron despedidos por familiares y allegados en el Cementerio Oeste, en una ceremonia cargada de tristeza e indignación. Uno de los datos que más impactó fue la ausencia de la madre, quien no participó del cortejo fúnebre, en un contexto donde su rol es observado por los investigadores.
En paralelo, otros familiares también exigieron detenciones inmediatas y remarcaron que el menor ya había sido víctima de situaciones previas que, según denuncian, no fueron atendidas a tiempo. Las críticas apuntan tanto al entorno familiar como a los organismos estatales.
Mientras tanto, la investigación judicial avanza con elementos cada vez más sensibles. Los resultados preliminares de la autopsia revelaron la presencia de lesiones internas en la cabeza, un dato clave que podría modificar el rumbo de la causa y reforzar la hipótesis de intervención de terceros.
Por estas horas, la madre del niño y su pareja permanecen en la ciudad bajo sospecha, mientras la Justicia intenta reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda. El expediente continúa en desarrollo y se esperan nuevos peritajes que permitan determinar con precisión las causas de la muerte.