“Creo que siempre supe que quería ser fotógrafa”, dijo Anahí Cárdena, reportera gráfica neuquina que este lunes 21 de septiembre celebró el Día Nacional del Fotógrafo durante una entrevista en el programa La noche cae la radio se enciende que se emite por AM550.
Cárdena, quien actualmente se desempeña en el área de redes de Prima Multimedios, repasó sus comienzos, su vínculo con la fotografía y el desafío de encontrar ese instante irrepetible. “Detrás de una foto hay personas y hay que fotografiar con respeto”, destacó.
Cárdena nació en Cutral Co, estudió cine en General Roca y, luego de recibirse, regresó a su ciudad para comenzar a trabajar en un diario. Con el tiempo pasó por distintos medios y ciudades de la región hasta instalarse en Neuquén, donde actualmente desarrolla su actividad.
Su vínculo con la fotografía, sin embargo, comenzó mucho antes de convertirse en una profesión. Recordó que cuando era niña aparecía en las fotografías familiares haciendo el gesto de sostener una cámara y sacar fotos. “En las propias fotos familiares yo hacía la mímica de que sacaba la foto. En todas mis fotos familiares aparezco como sacando fotos. Sacaba las fotos yo al resto. Siempre tuve claro que era eso lo que quería hacer”, relató.
De la fotografía al fotoperiodismo
Con el paso de los años, aquella vocación se convirtió en profesión. Cárdena se incorporó al mundo del fotoperiodismo y actualmente forma parte de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA).
Su trabajo la llevó a cubrir acontecimientos de todo tipo, incluidos hechos policiales, accidentes y situaciones de gran impacto social. Para ella, una de las mayores responsabilidades de la profesión consiste en recordar que detrás de cada imagen hay una persona y una historia. “En las noticias casi nunca son buenas noticias. Casi siempre lo que nosotros cubrimos en general son malas noticias”, explicó.
Por eso, sostuvo que el trabajo de un reportero gráfico debe estar atravesado por el respeto. “Siempre hay que tener en cuenta que para las personas su vida no es algo que pasa, es algo que les pasa en su vida”, señaló. Y agregó que, aunque los fotógrafos pueden cometer errores, la búsqueda debe partir siempre del respeto y de la necesidad de comunicar con responsabilidad.
“La fotografía se trata de dibujar con la luz”
Además del fotoperiodismo, Cárdena desarrolla una búsqueda personal a través de la fotografía. En sus redes sociales suele mostrar imágenes vinculadas con la luz, los reflejos, la noche y la luna. “La fotografía se trata de eso, de buscar la manera de dibujar con la luz y de crear a partir de eso”, explicó.
Según contó, como buena parte de su trabajo periodístico ya puede verse en los medios, utiliza sus redes para explorar una mirada más personal y experimentar con otros recursos visuales. “Me gustan mucho las luces reflejadas, me encanta la luna, el momento en que sale la luna, en que está la luna”, contó.
Para Cárdenas, una de las características más apasionantes de la fotografía es que muchas veces existe una única oportunidad para capturar una imagen. “La experiencia te va ayudando muchísimo a estar atento a las cosas porque es algo que no se repite: te la perdiste y te la perdiste”, resumió.
En ese sentido, recordó una enseñanza de su profesora de fotografía, Viviana Portnoy, cuando aparece una posible imagen, no hay que dejarla para después, porque aunque se trate de un paisaje o de un lugar aparentemente estático, las condiciones siempre cambian. “Nunca va a ser la misma foto”, afirmó.
Esa búsqueda del momento preciso también estuvo presente en su reciente cobertura de la Copa Davis, donde trabajó junto al equipo de Prima Multimedios desde distintos puntos del campo de juego.
La fotografía analógica y una cuenta pendiente
Cárdena también mantiene un vínculo con la fotografía analógica. Conserva y utiliza una cámara que perteneció a su padre y que decidió quedarse para continuar experimentando con el formato.
Aunque reconoce que conseguir rollos y productos para el revelado es cada vez más difícil y costoso, sostiene su interés por una práctica que aprendió durante su formación.
Entre sus cuentas pendientes como fotógrafa hay una muy particular: retratar La Bombonera desde el campo de juego. “Creo que mi pendiente, que lo puedo cumplir pero todavía no lo he hecho, es ir a la cancha de Boca al campo”, contó entre risas.
Más allá de esa fotografía soñada, Cárdena tiene claro qué tipo de lugares le gustaría recorrer con su cámara: Latinoamérica, sus pueblos pequeños y, sobre todo, sus habitantes. “Cada vez que encontrás a alguien para fotografiar siempre tiene una historia increíble y eso termina siendo lo más interesante”, sostuvo.
Una definición que resume buena parte de su manera de entender el oficio: mirar, esperar, encontrar el instante y, sobre todo, descubrir la historia que existe detrás de cada imagen.