La Patagonia volvió a ser escenario de una de las imágenes de naturaleza más destacadas del continente. Una fotografía tomada en El Chaltén por Mauricio Rossanigo fue elegida como Fotógrafo del Año de la Patagonia en la séptima edición del concurso organizado por Patagon Journal. La obra, titulada "Para toda la vida", retrata el momento en que una pareja de cóndores andinos interactúa sobre un paredón rocoso y también obtuvo el primer puesto en la categoría Vida Salvaje. El certamen reunió 1.826 imágenes de fotógrafos de 12 países.
Detrás de esa escena hubo horas de espera, paciencia y una buena cuota de sorpresa. Mauricio dialogó con Mejor Informado y reconstruyó cómo logró capturar un instante que, según admite, nunca imaginó presenciar.
Un instante irrepetible
Todo ocurrió durante un viaje con amigos a El Chaltén, hace tres años. El grupo se instaló sobre un paredón con la esperanza de observar cóndores en vuelo. Después de varias horas comenzaron a aparecer.
"Estábamos arriba de un paredón, tomando unos mates, esperando a ver si podíamos avistar algún que otro cóndor. Después de un par de horas empezaron a llegar volando y tuvimos la suerte de estar relativamente cerca de este macho", recuerda.
Poco después apareció la hembra y comenzó una interacción inesperada.
"Empezaron a interactuar de una forma muy curiosa, muy linda. Era como una especie de mimos que se daban", cuenta. Y ese momento terminó convirtiéndose en la fotografía ganadora.
"Cuando hice la foto no esperábamos vivir esa intimidad que tuvieron. Fue medio inesperado. Fue una alegría muy linda haber capturado eso. Nosotros fuimos realmente espectadores; el show lo hicieron los cóndores", asegura.
El nombre elegido tampoco fue casual. Mauricio explica:"Los cóndores son monógamos. Una vez que establecen pareja la mantienen para toda la vida. Por eso la titulé 'Para toda la vida'". Y también aclara que, aunque existe la creencia de que cuando uno muere el otro también lo hace, "eso es una leyenda" y, si queda solo, puede volver a formar pareja.
El premio patagónico
La fotografía fue distinguida en el Patagonia Photo Contest, organizado cada dos años por Patagon Journal, una revista especializada en naturaleza, cultura y conservación de la Patagonia argentina y chilena. En esta séptima edición participaron 1.826 imágenes enviadas desde 12 países y el concurso premió trabajos en las categorías Paisaje, Vida Salvaje, Cultura, Medio Ambiente y Aventura al Aire Libre.
Mauricio expresa que conocía la publicación desde hacía tiempo y decidió animarse a participar casi sobre el cierre de la convocatoria. "Me enteré por redes. Ya conocía la revista y sabía que todos los años realizaba este concurso. Me animé a participar y cuando me comunicaron que habían elegido la foto no lo podía creer", recordó.
El fotógrafo menciona que la emoción fue mayor al conocer el nivel de los participantes. "Había fotos de todos lados de la Patagonia, tomadas por fotógrafos muy importantes. Cualquier foto podía haber ganado porque eran extraordinarias", dice.
En la edición 2026, además de Mauricio Rossanigo como ganador absoluto y de la categoría Vida Salvaje, también fueron premiadas imágenes de paisaje, aventura, cultura y medio ambiente realizadas por fotógrafos de distintos países, consolidando al certamen como uno de los más importantes dedicados exclusivamente a la Patagonia.
La Patagonia como inspiración
Aunque nació en Rafaela, Santa Fe, Mauricio reconoce que hace varios años encontró en la Patagonia un lugar al que siempre necesita volver. "La primera vez que fui a El Chaltén quedé enamorado de ese paraíso y me prometí volver todos los años. La Patagonia... qué decir. Es un paraíso, y especialmente El Chaltén es un lugar muy especial", expresa.
Más que definirse como fotógrafo profesional, prefiere hablar de una pasión por la naturaleza. "Soy más una persona que ama la naturaleza y le gusta estar ahí, observando. Encontré en la fotografía un cable a tierra y una manera de acercar a otras personas a un paisaje o a una especie", explica.
Para él, la fotografía de naturaleza tiene un compromiso que va mucho más allá de conseguir una buena imagen. "No solo busca mostrar lo lindo de un lugar o de una especie, sino también las problemáticas. Hay una frase muy conocida: no se puede proteger lo que no se conoce. Creo que ese es nuestro rol: acercar a la gente a la naturaleza y lograr que se emocione", afirma.
Y concluye: "Yo no voy a buscar una foto. Voy a disfrutar la naturaleza, a vivirla, a conectar. La fotografía después viene como un bonus. Si se da una foto linda, mucho mejor".