La ciencia sumó una nueva especie a la familia de los felinos después de un siglo. Se trata de Leopardus tilcayo, un pequeño gato silvestre identificado en Bolivia cuyo descubrimiento permitió modificar el árbol genealógico de los felinos.
El animal había sido encontrado por un hombre que creyó que se trataba de un gato doméstico y decidió llevarlo a su casa. Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a aparecer algunas señales que llamaron la atención: cazaba gallinas, tenía un maullido diferente y su aspecto no coincidía del todo con el de un felino doméstico.
El ejemplar tenía una cara pequeña y arrugada, orejas cortas y redondeadas, largos bigotes y un pelaje cubierto de manchas similares a las de un leopardo. Además, su tamaño era considerablemente menor al de un gato doméstico promedio.
La historia llegó hasta la bióloga y exploradora Paola Nogales-Ascarrunz, quien recibió una llamada de un santuario de vida silvestre de Bolivia mientras se encontraba trabajando en el país. Allí le contaron que habían recibido "un gato extraño".
En un primer momento, Nogales-Ascarrunz consideró que podía tratarse de un ejemplar de Leopardus tigrinus, una especie conocida dentro del grupo de los llamados gatos tigre. Pero los estudios posteriores demostraron que había algo mucho más importante detrás de aquel animal.
Los estudios genéticos confirmaron que era una especie nueva
El ejemplar había sido descubierto en 2016, pero fueron necesarios años de investigación para establecer con precisión su identidad. El trabajo científico fue publicado ahora en la revista Current Biology y contó con la participación de investigadores especializados en genética y evolución de felinos.
Junto con Eduardo Eizirik, genetista de la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul, en Brasil, y Jonas Lescroart, de la Universidad de Amberes, Nogales-Ascarrunz analizó las características genéticas del animal y su relación con otras especies del género Leopardus.
Para determinar su posición dentro del árbol evolutivo, los investigadores compararon los genomas completos de 38 individuos pertenecientes a distintas especies de este género.
Los resultados mostraron que Leopardus tilcayo no solo presenta diferencias respecto de los demás gatos tigre, sino que además tiene una historia evolutiva propia. Según el estudio, la nueva especie se habría separado de sus parientes hace aproximadamente 1,4 millones de años.
El primer nuevo felino identificado en un siglo
El hallazgo tiene especial relevancia para la zoología porque Leopardus tilcayo sería el primer nuevo felino reconocido por la ciencia desde el gato de las pampas, identificado en 1923.
La investigación también modificó la comprensión que los especialistas tenían sobre la evolución de los pequeños felinos del género Leopardus. La utilización de herramientas genómicas permitió detectar diferencias que durante décadas podían pasar inadvertidas cuando las especies eran clasificadas principalmente a partir de sus características físicas.
El descubrimiento abre además nuevas posibilidades para la investigación de otros pequeños felinos silvestres. Desde el Grupo de Especialistas en Felinos de la UICN, Sanderson señaló que los resultados pueden modificar la manera en que se agrupan y estudian estas especies.
El especialista también planteó que las nuevas herramientas utilizadas en la investigación podrían permitir identificar otras especies de pequeños felinos que todavía no fueron reconocidas por la ciencia, particularmente en regiones de África y Asia.
Así, aquel animal que llegó a un santuario porque su dueño sospechaba que "algo raro" tenía terminó convirtiéndose en protagonista de un hallazgo científico excepcional: una nueva rama dentro del árbol evolutivo de los felinos