En Argentina, la comedia se mezcla continuamente con la tragedia, y esto es un hecho, probado por la historia, con muy singulares características; una confirmación de esta osada afirmación es la historia del héroe creado por Martín Karadagián en Titanes en Ring, para cumplir con una pauta publicitaria de una empresa láctea y promocionar un yogurt, que terminó salpicado con la sangre y el horror de la dictadura que rigió en el país entre 1976 y 1983.
Karadagián firmó en 1972 un acuerdo con la empresa Kasdorf, para promocionar masivamente el yogur natural Yolanka, que se producía en la planta industrial de Hurlingham. Así, el frasquito de vidrio amarronado del producto se convirtió en un personaje vivo de la troupe de luchadores, que, para entonces, tenía un tremendo éxito en la televisión.
El yogurt pasó a ser un héroe extraterrestre, viajero de otros mundos, que luchaba por la paz. Llevaba un traje espacial, y aparecía en el show, armado en el Luna Park, de Buenos Aires, en una nave espacial. El personaje blandía una pistola especial, que, en lugar de disparar balas, emitía el rayo de la amistad.
Yolanka tuvo tres intérpretes, que se fueron turnando tras la máscara: Lucio Giunti, Juan Carlos Torres, y Jorge Antonio Catanese.
Catanese no solo era luchador profesional y parte de la troupe de Titanes en el Ring; trabajaba en un taller mecánico de William Morris, en Hurlingham, era empleado de la Municipalidad de Buenos Aires, y militaba activamente en el peronismo. Específicamente, participaba de la organización Montoneros.
El hombre que se calzaba el traje espacial de Yolanka vivía en Loma Hermosa, una localidad del partido Tres de Febrero, en el Gran Buenos Aires. Allí fue que, el 15 de septiembre de 1977, un grupo de tareas de la dictadura lo secuestró, armado con armas muy reales, no precisamente con el rayo de la amistad.
Allí comenzó una triste saga de padecimientos para Jorge Antonio Catanese, héroe de los chicos en la troupe de Titanes en el Ring.
Según testimonios, y esclarecimientos a partir de los juicios que se hicieron para juzgar los crímenes de lesa humanidad del gobierno dictatorial, Catanese pasó por el centro de detención en la Brigada de Investigaciones de San Justo; después, por el Pozo de Banfield; y, finalmente, fue llevado con rumbo a la Comisaría Tercera de Lanús.
Nunca apareció, Catanese. Estiman que murió, asesinado, en los días finales de octubre de 1977.
Borrado por el terrorismo de Estado, lejos quedó aquel personaje, Yolanka, que encarnó en las temporadas de Titanes en el Ring desde 1973 a 1975.