Un chico de 11 años se convirtió en uno de los protagonistas de la Gregorio Álvarez Game Jam en Neuquén capital. En apenas 48 horas logró programar un videojuego y presentarlo junto a otros desarrollos locales en una muestra que reunió a más de 350 personas.
Compartieron la experiencia en el programa Entretiempo de AM550, donde fueron entrevistados Luca y su mamá, Doriana Mennichelli. Allí, el propio chico contó cómo fue el desafío. “Es un juego de plataformas muy simple. Solo logré que el personaje salte y avance por tres niveles que después se repiten”, explicó.
El proyecto formó parte de una competencia que convocó a equipos de toda la provincia. En total se crearon 16 videojuegos originales, con el acompañamiento de mentores en programación, arte y sonido.
El interés por los videojuegos creció con los años
El vínculo con los videojuegos comenzó temprano. Doriana recordó: “A los tres años ya jugaba Minecraft con su hermano. Después empezó a aprender solo y a los seis ya programaba en Scratch”.
El interés creció con el tiempo y se transformó en producción propia. “Yo hice todo lo que tiene que ver con la programación”, contó Luca durante la entrevista. Su mamá sumó: “Yo ayudé con los diseños y los diálogos, pero el desarrollo lo hizo él”.
El evento incluyó capacitaciones previas en la Sala Alicia Fernández Rego. “Aprendimos sobre arte, sonido y programación. Eso nos ayudó a armar el juego en equipo”, explicó Doriana.
El evento reunió a familias y desarrolladores
La Game Jam se consolidó como un espacio clave para el desarrollo tecnológico y creativo en Neuquén. La propuesta tomó como base una leyenda local, lo que permitió vincular la producción digital con la identidad cultural de la provincia.
“Es un espacio de encuentro. No es solo para chicos, también participan adultos. Se pueden formar equipos y crear cosas con identidad neuquina”, destacó Doriana.
Durante la jornada también hubo exhibiciones, juegos de mesa, charlas y experiencias vinculadas a los esports. La convocatoria reunió a familias, desarrolladores y curiosos en un mismo lugar.
Entre la programación y otros sueños
El interés por los videojuegos no es el único proyecto a futuro. “Quiero seguir haciendo juegos, pero también quiero ser paleontólogo”, dijo Luca.
En la escuela combina ambas pasiones. “Me va bien. Computación es lo que más se relaciona con los videojuegos”, explicó. Doriana agregó: “Para estudiar paleontología va a tener que seguir con matemáticas, así que lo estamos motivando”.
El crecimiento de estos espacios abre nuevas oportunidades en la región. La Gregorio Álvarez Game Jam no solo muestra proyectos terminados, también impulsa vocaciones y conecta a jóvenes con una industria que sigue creciendo en Neuquén y el norte de la Patagonia.
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