El gobierno de la provincia del Neuquén avanza en la consolidación del “Camino de la Fe”, un ambicioso corredor turístico, cultural y espiritual que se extiende por más de 650 kilómetros desde Ailinco, en el norte provincial hasta Villa La Angostura, atravesando unas 20 localidades.
El anuncio fue realizado por el gobernador Rolando Figueroa durante su discurso anual en la Legislatura, donde confirmó que enviará un proyecto de ley para pavimentar en su totalidad este eje vial estratégico. La iniciativa busca mejorar la conectividad, fortalecer el desarrollo turístico y potenciar un circuito que ya forma parte del patrimonio cultural vivo de la provincia.
Un recorrido que integra historia, fe y comunidades
El Camino de la Fe conecta capillas rurales, parroquias históricas, santuarios naturales y monumentos religiosos que reflejan la espiritualidad de comunidades criollas, mapuches y migrantes. En la Región Norte, localidades como Chos Malal, Andacollo, Las Ovejas y Varvarco concentran más de 30 templos y una fuerte tradición de religiosidad popular, con fiestas patronales, peregrinaciones y celebraciones comunitarias.
En el sur, el circuito adquiere una dimensión intercultural al vincularse con figuras emblemáticas como Ceferino Namuncurá y Laura Vicuña. La ciudad de Junín de los Andes, considerada capital provincial del turismo religioso, se posiciona como el principal centro de peregrinación de la Patagonia.
Uno de los puntos más destacados del recorrido es el Parque Escultórico Vía Christi, un espacio único que combina arte y espiritualidad a través de 24 estaciones que reinterpretan la vida de Jesús desde una mirada intercultural que integra la cosmovisión mapuche. Además, entre el 7 y el 10 de mayo, Junín de los Andes será sede del Encuentro Argentino de Turismo Religioso, un evento clave para promover este segmento turístico a nivel nacional.
Infraestructura y desarrollo regional
El corredor se apoya principalmente en la Ruta Nacional 40, complementada por rutas provinciales que conectan parajes rurales, áreas protegidas y destinos consolidados. El plan de pavimentación apunta a mejorar la seguridad vial, reducir el aislamiento de comunidades y fomentar el turismo durante todo el año.
Esta iniciativa también busca diversificar la oferta turística de Neuquén, tradicionalmente centrada en la naturaleza, la nieve y el turismo aventura, incorporando experiencias espirituales y culturales.
El desarrollo del Camino de la Fe genera oportunidades en sectores como la hotelería, la gastronomía, el transporte y la producción artesanal, especialmente en pequeñas localidades. Las festividades religiosas, como la peregrinación a San Sebastián en Las Ovejas, movilizan miles de visitantes y dinamizan las economías regionales.
A su vez, el proyecto promueve el trabajo conjunto entre comunidades, municipios y organizaciones, fortaleciendo el tejido social y preservando tradiciones e identidades locales.
Proyección internacional: una ruta binacional
Uno de los aspectos más innovadores es la creación de la Ruta Binacional de la Fe, que conecta destinos de Neuquén con localidades chilenas como Pucón y Villarrica a través del Paso Internacional Mamuil Malal.
Esta integración busca fortalecer los lazos históricos entre comunidades trasandinas, impulsar el turismo internacional y fomentar el diálogo intercultural.
De norte a sur, el Camino de la Fe recorre paisajes imponentes y áreas naturales protegidas como Área Natural Protegida Domuyo, Parque Provincial Tromen y Lagunas de Epulauquen, combinando turismo religioso con actividades como trekking, termalismo, cabalgatas y observación de fauna.