La crecida de los principales ríos del Litoral argentino mantiene en alerta a varias provincias y obligó a cientos de personas a abandonar sus hogares. El escenario está marcado por el aumento del caudal del Paraná y el Uruguay, luego de las intensas lluvias registradas en la región y en las cuencas superiores.
La situación más comprometida se registra en Corrientes, donde el río Paraná alcanzó este domingo los 6,91 metros en la capital provincial, apenas nueve centímetros por debajo de la cota de evacuación, establecida en siete metros.
En Itatí, Paso de la Patria y Puerto Ituzaingó, en tanto, el agua ya superó los niveles críticos previstos para iniciar evacuaciones.
De acuerdo con el relevamiento de Defensa Civil, en distintos puntos de Corrientes se contabilizaron 646 personas fuera de sus hogares: 289 evacuadas y 357 autoevacuadas.
El Paraná continúa creciendo en Corrientes
Las mediciones de la Prefectura Naval Argentina mostraron una tendencia ascendente en buena parte de los puertos correntinos.
La crecida está asociada a los aportes provenientes de la alta cuenca, las precipitaciones registradas en el sur de Brasil, el aumento del río Iguazú y las erogaciones de la represa de Yacyretá.
En Goya, el Paraná alcanzó los 5,28 metros y entró en etapa de alerta, cuyo nivel está establecido en 5,20 metros. La cota de evacuación se encuentra en 5,70.
El incremento también repercute sobre el Riacho Goya, las islas y los terrenos bajos. Productores ganaderos comenzaron a evaluar el traslado de animales hacia sectores más elevados ante la posibilidad de que continúe la suba.
Alerta roja en sectores de Chaco
La emergencia también alcanza a Chaco, donde las autoridades reforzaron los traslados preventivos y el monitoreo de las zonas más expuestas.
El Comité Provincial de Emergencia proyectó que el Paraná podría alcanzar los 7,50 metros en el corto plazo y dispuso alerta roja para sectores ubicados fuera del sistema de defensas, entre ellos Puerto Antequeras, Barranqueras, Puerto Vilelas y el barrio San Pedro Pescador.
También permanecen áreas bajo alertas naranja y amarilla en Resistencia y otras localidades ribereñas.
Los equipos de emergencia siguen además la evolución del riacho Arazá, donde se realizaron traslados preventivos de vecinos hacia centros de evacuación.
La emergencia no se limita al Paraná. El río Uruguay también presenta niveles elevados y mantiene bajo seguimiento a diferentes localidades.
En Concordia, Entre Ríos, se registraron evacuaciones como consecuencia de la crecida, aunque las proyecciones vinculadas con la represa de Salto Grande anticipaban una posterior disminución del nivel.
Las autoridades continúan monitoreando ambas cuencas ante la posibilidad de que nuevas precipitaciones vuelvan a modificar las previsiones.
Misiones recupera algunos accesos
En Misiones, mientras tanto, comenzó a normalizarse parcialmente la circulación después de las fuertes lluvias de los últimos días.
Vialidad Nacional habilitó completamente el tránsito sobre el puente Piray Guazú, en la Ruta Nacional 12, luego de realizar una inspección sobre la estructura.
La situación es diferente en el puente Paranaí, entre El Alcázar y Caraguatay, donde continúa la circulación alternada por un solo carril. La apertura completa dependerá de nuevos controles técnicos.
Pronostican nuevas lluvias
El panorama hidrológico seguirá condicionado por el tiempo durante los próximos días. El Servicio Meteorológico Nacional anticipó un aumento de la nubosidad hacia el comienzo de la semana y la posibilidad de nuevas precipitaciones.
Para el miércoles se esperan chaparrones en Misiones, mientras que el jueves podría aumentar la inestabilidad en el norte de esa provincia, con probabilidad de tormentas.
El escenario coincide con la evolución de El Niño, cuyo impacto sobre las precipitaciones de la región continuará bajo seguimiento durante los próximos meses. La combinación de nuevas lluvias y los elevados niveles actuales mantiene especialmente expuestas a las localidades ubicadas sobre las márgenes del Paraná y el Uruguay.