La despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina quedó grabada para siempre en la memoria de los hinchas. Más de 85 mil personas colmaron el estadio Monumental para acompañar al capitán en una noche histórica, marcada por la emoción, los homenajes y las lágrimas. Sin embargo, detrás de la fiesta que paralizó al país, también se desarrolló un gigantesco operativo de seguridad que arrojó resultados contundentes.
La Policía de la Ciudad desplegó un esquema especial organizado en tres anillos de control junto a la Dirección de Eventos Masivos y al Comité de Seguridad en el Fútbol. Como resultado, fueron capturados dos hombres que tenían pedido de captura vigente. Uno de ellos era buscado por una causa de robo, mientras que el segundo fue detenido por orden de la Justicia Federal de Mar del Plata en una investigación vinculada a la comercialización de drogas.
Los controles también dejaron un total de 296 actas contravencionales. Entre ellas, 104 correspondieron a personas que intentaron ingresar sin entradas y otras 14 fueron labradas a individuos que tenían vigente el derecho de admisión y, por lo tanto, estaban impedidos de asistir a espectáculos deportivos.
Además, hubo diez detenidos por distintos delitos. Uno de los casos más resonantes estuvo relacionado con la reventa ilegal de entradas. Los efectivos interceptaron a un hombre que guiaba a una pareja hacia los accesos del estadio. Según declararon los compradores, habían acordado entregarle 980 mil pesos una vez concretado el ingreso al Monumental. La Fiscalía ordenó el secuestro del dinero y la correspondiente actuación judicial.
Otro de los procedimientos tuvo lugar en las inmediaciones de la plazoleta Udaondo, donde tres hombres fueron arrestados tras ser señalados como arrebatadores y pungas. Al requisarlos, los policías encontraron documentación personal, tarjetas bancarias y una credencial perteneciente a una de las víctimas, elementos que estaban ocultos dentro de una faja que llevaba uno de los sospechosos.
Las restantes detenciones estuvieron vinculadas a hechos de resistencia a la autoridad, tentativa de robo, robo y falsificación de documentación. Todos los casos quedaron a disposición de distintas fiscalías y juzgados que intervinieron durante el operativo.
La lucha contra la reventa había comenzado incluso antes del partido. Un día antes de la despedida de Messi, la Policía de la Ciudad realizó un allanamiento en una vivienda de Vicente López luego de detectar publicaciones en redes sociales donde se ofrecían entradas con sobreprecios que llegaban hasta el 800 por ciento. Durante el procedimiento fue demorada una mujer y se secuestraron nueve tickets para el encuentro, una notebook, un teléfono celular, una máquina contadora de billetes, casi diez millones de pesos en efectivo y más de 56 mil dólares.
Así, mientras el Monumental vibraba con una de las noches más emotivas de la historia reciente del fútbol argentino, el operativo de seguridad dejó al descubierto otra realidad: la de quienes intentaron aprovechar un evento histórico para cometer delitos y la de una serie de procedimientos que terminaron con prófugos capturados, detenidos y cientos de infracciones detectadas.