De todos los Estados organizados en el planeta Tierra por el ser humano, el Principado de Sealand es, sin duda, el más singular, acotado su territorio a una vieja plataforma militar (Fuerte Roughs) que había sido abandonada tras la Segunda Guerra.
Allí, Paddy Roy Bates, quien había sido oficial del ejército británico y locutor de radio, fundó la mini-Nación, el 2 de septiembre de 1967.
Sealand subsiste en este atribulado siglo 21 del tercer milenio. Su principal fuente de ingresos es la venta en línea de títulos nobiliarios (Lores, Damas, Barones o Condes) a través de su web oficial. Además, venden identificaciones de Sealand, monedas conmemorativas, banderas y sellos postales, y ofrecen un programa de residencia digital, para entusiastas de las micronaciones.
El Estado-plataforma, que desde 1987 está ubicado en jurisdicción británica, tras la ampliación de soberanía sobre el Mar del Norte concretada ese año, es gobernado por el hijo del fundador, Michael Bates (Príncipe Miguel) quien lidera el territorio desde el fallecimiento de Roy, en 2012, y de Joan (su esposa) en 2016.
La plataforma requiere un mantenimiento constante, porque la estructura de hierro y hormigón sufre un severo desgaste por el clima del Mar del Norte y la acción de las aguas.
Cuenta con guardias rotativos, las 24 horas del día, para evitar intrusos o intentos de ocupación. Tiene conexión a internet satelital, generadores de energía modernos y sistemas de filtración de agua.
Ningún país de la ONU la reconoce oficialmente como un Estado soberano, y, si bien está en jurisdicción británica, el gobierno de las Islas prefiere ignorar la existencia de la plataforma, en lugar de desalojarla por la fuerza. Optó por considerarla una "curiosidad histórica", que no representa una amenaza real.
La historia del más singular de los Estados del mundo comenzó cuando, en la década de 1960, la ley británica prohibía las emisoras comerciales de radio.
Roy Bates operaba una estación ilegal, llamada Radio Essex, desde otra plataforma flotante. Tras ser multado por el gobierno británico, Bates decidió buscar un lugar fuera de su jurisdicción.
Así, el 24 de diciembre de 1966, ocupó Fuerte Roughs. Al otro año, el 2 de septiembre (el día del cumpleaños de su esposa Joan), tras desalojar por la fuerza a unos locutores rivales que intentaban quitarle el lugar, Bates declaró la independencia de la plataforma.
Pero eso no fue su principal conflicto. En 1968, la Marina Británica se acercó a la plataforma, para realizar tareas de mantenimiento en una boya cercana. El hijo de Roy, Michael (hoy el príncipe gobernante), realizó disparos de advertencia al aire.
Roy y Michael fueron arrestados, y juzgados por posesión ilegal de armas. El tribunal británico dictaminó que no tenía jurisdicción sobre el caso, porque el incidente ocurrió en aguas internacionales, que era el estatus, entonces, de esa zona.
Bates interpretó este fallo como un reconocimiento de facto de la soberanía de Sealand, y siguió adelante.