En una ciudad atravesada por lagos, ríos y espejos de agua, la posibilidad de aprender a nadar todavía sigue siendo un privilegio para muchas familias. Con esa preocupación como punto de partida, la Fundación Gente Nueva de Bariloche puso en marcha “Saber nadar”, un programa anual que permitirá que 350 bebés y niños accedan a experiencias acuáticas, clases de natación y herramientas básicas de seguridad en el agua.
La propuesta comenzó en abril y se desarrolla en una pileta semiolímpica ubicada en el oeste de la ciudad andina. Participan estudiantes de jardines maternales, jardines de infantes y escuelas primarias de esa fundación, en una iniciativa que combina inclusión, recreación y prevención. “Saber nadar es un derecho para los chicos y las chicas, y también una responsabilidad para las personas adultas y las instituciones”, aseguró Federico Ingaramo, presidente de Fundación Gente Nueva.
Cómo surge el proyecto y cómo colaborar
La iniciativa nació a partir de experiencias aisladas que la fundación había desarrollado en los últimos años. Pero hacia fines de 2025 decidieron darle una estructura más sólida y sostenida. “Observábamos una desigualdad y muy poco alcance de las familias y chicos de los sectores populares para poder acceder a aprender a nadar, sobre todo en un lugar cerrado y en un clima como el de Bariloche”, explica Federico.
Así, el programa “Saber Nadar” surge especialmente para estudiantes de nivel inicial y primario de cuatro escuelas de Fundación Gente Nueva: la Escuela Primaria Virgen Misionera, la Escuela Primaria Vida, el Jardín Arco Iris y la Escuela Infantil Mundo Nuevo. Participan bebés desde los 45 días de vida hasta niños y niñas de 10 años. En el caso de los más pequeños, las actividades incluyen propuestas de matronatación junto a madres, padres o referentes familiares.
“Es algo hermoso de ver y disfrutar cuando las familias nadan con sus chicos chiquitos”, describe el director de la organización.
La campaña también busca apoyo económico de la comunidad para sostener el proyecto durante todo el ciclo lectivo. El costo estimado ronda los 150 mil pesos por estudiante, incluyendo especialmente los traslados desde escuelas hacia el natatorio. “Invitamos a vecinos y familias de Bariloche y de toda la región a que nos den una mano para cumplir este sueño”, señala. Las donaciones pueden realizarse al alias NADAR.GENTENUEVA.
Aprender a nadar, una clave para disfrutar de Bariloche
El proyecto comenzó oficialmente en abril y se extenderá durante todo el año con cronogramas semanales escalonados para cada grupo. Las actividades se realizan en conjunto con el centro deportivo local Splash Fit, que acompaña la propuesta facilitando el espacio y la logística necesaria.
“Estamos generando una alianza muy interesante para pensar cosas a futuro”, destaca Federico sobre el vínculo con la pileta ubicada en el kilómetro 10.
Además de la enseñanza técnica, el eje central del programa está puesto en la seguridad acuática y en la relación cotidiana con el entorno natural de Bariloche. “La idea es que desde los cinco años los chicos y chicas puedan tener una garantía mínima de flotación para desenvolverse ante cualquier situación accidental o de emergencia en un lago o río”, explica.
La campaña también apunta a discutir el acceso desigual al disfrute de la ciudad y sus recursos naturales. “Bariloche no puede ser solo una provisión de servicios y beneficios para turistas, sino también para quienes nacemos, vivimos y nos criamos acá”, reflexiona Federico.
Desde la fundación remarcan que aprender a nadar en la Patagonia es una herramienta fundamental. “Tenemos diferentes espejos de agua y que no tengamos mar no significa que no sea peligroso. Está bueno que los niños aprendan a conocer el agua, pierdan el temor y tengan respeto por este ambiente”, sostienen.
Semana Acuática y Fundación Gente Nueva
“Saber Nadar” va de la mano con otros proyectos que impulsa Gente Nueva y en las escuelas también se realizan campañas de seguridad acuática junto a guardavidas municipales, especialmente antes del verano.
“Tiene que ver también con todo este proceso de iniciación y de manejo de seguridad de los chicos y de las chicas en el agua, viendo los ritmos o los momentos de aprendizaje acuático que tiene cada cual”, expresa Federico. Y agrega: “Todos aprenden a ser responsables y explorar”.
Fundación Gente Nueva trabaja desde hace más de 40 años en distintos barrios de Bariloche y actualmente sostiene 11 proyectos educativos públicos y gratuitos donde estudian más de 2.000 personas. Además desarrolla programas de seguridad alimentaria, acceso al hábitat y propuestas culturales y comunitarias.
“Lo importante de saber nadar, esquiar, caminar la montaña o escalar es que son derechos necesarios para todas las personas que formamos parte de esta ciudad”, concluye su presidente.