En Argentina, la construcción mediante impresión 3D de hormigón comenzó a instalarse como una innovadora solución capaz de transformar el sector edilicio. Esta tecnología reduce hasta un 30% los costos y permite finalizar la obra gris de viviendas de 120 metros cuadrados en apenas 48 horas.
La empresa Grondplek introdujo la primera impresora 3D de hormigón de la región, ofreciendo sus servicios para desarrollos residenciales, estaciones modulares e infraestructura corporativa en Argentina, Uruguay y Paraguay. Según estimaciones de la compañía, esta metodología mejora en un 35% los tiempos de ejecución comparados con técnicas tradicionales.
Mateo Salvatto, fundador de la startup especializada en impresión 3D de hormigón, afirmó en el podcast Experiencia que construye: “Una vivienda de 120 m² puede tener la obra gris lista en 48 horas”. Esta rapidez abre nuevas posibilidades para el desarrollo urbano y rural, así como para proyectos corporativos integrales.
Hasta hace pocos años, la impresión 3D estaba limitada a objetos pequeños de plástico, pero hoy se consolida en obras de gran escala a nivel mundial. En 2025, por ejemplo, en Texas se inauguró un local de Starbucks construido con esta tecnología, mientras que en Japón se imprimió una estación ferroviaria en solo seis horas. Estados Unidos avanza en barrios cerrados donde todas las viviendas se fabrican con este método.
Cómo son las máquinas que construyen casas en 3D
La maquinaria empleada mide aproximadamente 11 metros de ancho, 11 metros de largo y 7 metros de altura. Imprime el concreto, que consiste en cemento con un 2% de aditivos, aplicando la estructura capa por capa mediante un cabezal impresor alimentado por una planta mezcladora compacta, una bomba y una manguera especial.
Las viviendas resultantes son antisísmicas y cuentan con doble pared con cámara de aire, lo que mejora el aislamiento. Además, la impresión 3D minimiza el desperdicio de materiales, ya que la máquina bombea solo el concreto necesario para cada capa.
Es importante destacar que la tecnología se limita a la obra gris, que incluye paredes, estructuras, escaleras, canteros y algunos elementos fijos. Las instalaciones eléctricas y sanitarias, revestimientos, pintura, carpinterías y terminaciones deben realizarse con métodos convencionales.