Yapeyú, ubicado a 720 km de Buenos Aires sobre el río Uruguay, es un pequeño pueblo correntino que actualmente cuenta con aproximadamente 1.500 habitantes. Su relevancia histórica radica en ser el lugar de nacimiento de José de San Martín, el máximo prócer argentino y Libertador de América.
Fundado el 4 de febrero de 1627 por Roque González de Santa Cruz, sacerdote español nacido en Asunción, Yapeyú fue una misión jesuítica que formó parte de una red de 30 pueblos establecidos por la Compañía de Jesús en territorios que hoy comprenden Paraguay, Argentina y Brasil. En sus mejores tiempos, congregó a cerca de 8.000 guaraníes y se desarrolló como una ciudadela dedicada principalmente a la cría de ganado vacuno, actividad que generaba importantes ingresos para la orden religiosa.
El trazado urbano de Yapeyú refleja su historia: un diseño regular de diez cuadras por diez, con calles que rinden homenaje a San Martín, sus familiares, compañeros de lucha y batallas emblemáticas. La avenida principal lleva el nombre Del Libertador, símbolo de su legado.
En el centro del pueblo, las ruinas y espacios históricos permiten reconstruir la vida en la misión original. La iglesia principal, que en otro tiempo se erigía sobre el actual Museo Jesuítico Guillermo Furlong (cerrado en años recientes), estaba rodeada por el colegio, talleres, hospedaje y cementerio. Un predio vecino alberga hoy el Museo Histórico de Yapeyú, inaugurado en agosto de 2021, que exhibe piezas precolombinas, jesuíticas, coloniales y militares, incluyendo uniformes y espadas.
La antigua Plaza de Armas, hoy conocida como Plaza San Martín, conserva vestigios de las casas de los guaraníes y sus muros de piedra. Allí se encuentra también un templete inaugurado en 1922 que protege las ruinas de la casa donde nació San Martín. Este sitio fue declarado Monumento Provincial en 1938 y custodiado por un granadero en señal de respeto y devoción.
La historia del Libertador
La historia familiar del Libertador en Yapeyú comenzó en 1775, cuando su padre, Juan de San Martín, militar español y teniente gobernador, fue destinado a la región para restablecer el orden tras la expulsión de los jesuitas en 1767. La familia se instaló en el hospedaje local y allí nació José de San Martín. Sin embargo, cuando el niño tenía tres años, la familia se trasladó a Buenos Aires y luego a España, mientras Yapeyú sufría la destrucción por parte de los portugueses en 1817, quienes quemaron y saquearon las misiones jesuíticas.
En 1860, Rosa Guarú, la niñera de San Martín, marcó al gobernador Juan Pujol las ruinas de la casa natal del prócer. Cuatro años después, se repobló la zona con 15 familias de colonos franceses que se mezclaron con los guaraníes que habían regresado. En la plaza principal, un Mural de los Inmigrantes recuerda a estas familias fundadoras, mientras que una gran higuera, descendiente del árbol original, evoca la infancia del Libertador.
A pocos pasos, la Parroquia San Martín de Tours, de estilo neocolonial y apadrinada por el presidente Julio Argentino Roca en 1899, resguarda una imagen de una virgen morena de origen jesuítico guaraní, que destaca por su sencillez y valor espiritual.
En las afueras del pueblo se ubica el Regimiento de Granaderos a Caballo, donde se realizan desfiles y exhibiciones militares. Este lugar alberga también un Museo Sanmartiniano con objetos personales, banderas y documentos que mantienen viva la memoria y los ideales del Libertador, entre ellos las doce máximas escritas en 1825 para su hija Merceditas.