El Monte Fuji se erige como uno de los símbolos más reconocidos de Japón, conocido tanto por quienes han tenido la oportunidad de visitarlo como por quienes aún sueñan con conocerlo. Este volcán alcanza una altura de 3.776 metros, siendo la montaña más alta del país.
Además de su imponente presencia, el área que rodea al Monte Fuji ofrece una variedad de actividades para turistas y locales, lo que contribuye a mantener activa la región y preservar su importancia cultural y natural.
El monte Fuji y la región de los Cinco Lagos
El monte Fuji, con su precioso y simétrico cono volcánico, tiene algo que nos atrae. Todos, en nuestro viaje a Japón, queremos verlo y disfrutarlo. Algunos quieren llegar a su cima, otros se decantan con acercarse a alguno de sus lagos próximos, otros prefieren observarlo mientras se remojan en las calientes aguas de un onsen con preciosas vistas.
La base del monte Fuji recibe el nombre de Región de los Cinco Lagos porque especialmente en zona norte encontramos cinco lagos diferentes. Definitivamente éste es el mejor lugar para disfrutar de las vistas del monte Fuji y de una naturaleza espectacular, no sólo con preciosos lagos con el monte Fuji como telón de fondo, sino también rutas de senderismo increíbles que pasan entre túneles de flores de cerezo u hojas rojas de otoño, impresionantes cascadas, campos de flores, etc.
El pueblo balneario de Hakone, situado a los pies del lago Ashi, no forma parte realmente de la Región de los Cinco Lagos, aunque es otro destino muy popular para disfrutar del monte Fuji, especialmente por estar un poco más cerca y mejor comunicado desde Tokio.
El Fuji es tan grande que se puede ver desde más de cien kilómetros a la redonda, por lo que tienes muchas opciones diferentes, tanto cercanas a Tokio como más alejadas. Algunas de las más populares son Kawaguchiko o Hakone