La hinchada de Japón volvió a ganarse la mirada del mundo en el Mundial 2026, pero esta vez no solo por una costumbre que ya se convirtió en marca registrada. Durante el partido ante Países Bajos, los fanáticos asiáticos llamaron la atención con un cántico que sonó familiar para muchos argentinos y después completaron la jornada con otro gesto que recorrió las redes.
El primer detalle que sorprendió llegó desde las tribunas del AT&T Stadium de Arlington, en Texas. Los seguidores de Japón alentaron a su selección con una melodía muy conocida en las canchas argentinas, asociada al ritmo de Pop Goes The World, de Men Without Hats, una canción que fue adaptada durante años por distintas hinchadas sudamericanas.
La versión japonesa tuvo su propia identidad. Bajo el grito de Ganbare Nippon, que puede traducirse como Vamos Japón, los hinchas le pusieron color al encuentro y generaron una reacción inmediata entre los fanáticos que seguían el Mundial 2026 desde Argentina y otros países de la región. La mezcla entre tradición japonesa y sonido futbolero sudamericano fue uno de los condimentos más comentados.
Dentro de la cancha, el partido también tuvo intensidad. Japón igualó 2-2 frente a Países Bajos por el Grupo F, en un duelo con goles de Keito Nakamura y Daichi Kamada para el conjunto asiático, mientras que Virgil van Dijk y Crysencio Summerville marcaron para la Oranje. Sin embargo, una parte importante de la conversación terminó ocurriendo fuera del juego.
Cuando el encuentro llegó a su fin, apareció la otra imagen que puso a los japoneses en el centro de la escena. Mientras muchos espectadores dejaban sus lugares, varios hinchas de Japón se quedaron en las tribunas con bolsas azules para juntar botellas, envoltorios y residuos que habían quedado en el estadio.
La práctica no es nueva para esta hinchada, pero cada Mundial vuelve a generar impacto. Detrás de ese gesto aparece el concepto de O-soji, una idea vinculada con el respeto por los espacios compartidos y la responsabilidad colectiva. Para muchos fanáticos japoneses, limpiar el lugar que ocuparon es una forma de agradecer y de convivir con los demás.
Así, Japón consiguió que su hinchada fuera noticia por partida doble: por cantar con un ritmo que conectó de inmediato con el fútbol argentino y por sostener una costumbre que ya es admirada internacionalmente. En plena competencia mundialista, sus seguidores dejaron una postal distinta, entre la pasión, la educación y una manera muy particular de vivir la tribuna.