En 2025, Argentina logró una leve reducción en la tasa de rechazo de visas para Estados Unidos, que bajó al 7,47%, frente al 8,9% registrado en 2024. Sin embargo, este porcentaje sigue muy por encima del umbral del 3% exigido para acceder al programa de exención de visa (Visa Waiver Program), lo que mantiene a los argentinos fuera de esta facilidad.
El Departamento de Estado estadounidense mide esta tasa, denominada “Adjusted Visa Refusal Rate”, que corresponde al porcentaje de solicitudes tipo B (turismo y negocios) rechazadas sobre el total procesado. Aunque la reducción anual de 1,4 puntos porcentuales representa un alivio, no modifica la situación estructural que afecta al turismo emisivo argentino hacia Estados Unidos.
Históricamente, entre 2010 y 2019, Argentina cumplió con los requisitos técnicos, manteniéndose por debajo del 3%, incluso con mínimos del 1,4% en 2014. Pero la pandemia marcó un cambio de régimen: desde 2022 la tasa superó el límite, con valores del 3,66% en 2022, 8,21% en 2023, 8,9% en 2024 y la reciente mejora en 2025.
Todavía sin cumplimientos para el ingreso del visa Waiver Program
Para ingresar al Visa Waiver Program, además de la tasa de rechazo, se evalúa el nivel de permanencia irregular (overstay). Aunque en 2025 se firmó un acuerdo para avanzar en la reincorporación al sistema, la variable técnica más relevante aún no se alinea con los requisitos.
Desde el sector de agencias de viajes valoran que en 2026 el sistema consular estadounidense mostró mejoras operativas, con una significativa reducción en los tiempos de espera para entrevistas y la continuidad de la renovación sin entrevista para ciertos perfiles. Sin embargo, estas facilidades no impactan en la tasa de rechazo, que sigue siendo la principal barrera estructural.
Un agente de viajes en Buenos Aires señaló que “la mejora existe, pero no cambia el problema estructural: Argentina sigue lejos del estándar que define viajar sin visa”.
Comparando con otros países de la región, Uruguay mantiene la tasa más baja y dentro del umbral, con un 2,59% en 2025. En cambio, Colombia (32,84%), México (21,36%) y Perú (20,90%) presentan niveles elevados. Brasil (14,87%) y Chile (16,38%) se ubican en un rango intermedio, mientras que Argentina se encuentra en un bloque medio, lejos de los países con menor rechazo y por debajo de los más restrictivos.
El proceso para obtener la visa de turismo o negocios incluye completar el formulario DS-160, pagar la tasa consular y asistir a una entrevista presencial, salvo en casos de renovación. El oficial consular evalúa el riesgo migratorio del solicitante, considerando factores como arraigo, estabilidad laboral, ingresos y antecedentes de viaje, para determinar si hay incentivos para que regrese al país.
Esta evaluación discrecional explica las variaciones en la tasa de rechazo entre países y en el tiempo, más allá de las mejoras en la gestión consular. Por ello, la visa sigue siendo una barrera que genera costos adicionales, incertidumbre y planificación anticipada, afectando la competitividad del turismo argentino hacia Estados Unidos.