La primavera transforma el paisaje de la cordillera y también modifica el comportamiento de muchas especies nativas. Mientras los bosques recuperan color y los visitantes vuelven a recorrer senderos y miradores, el Parque Nacional Nahuel Huapi ofrece una oportunidad única para observar algunos de los animales más representativos de la Patagonia, muchos de ellos protegidos por su valor ecológico.
El bosque vuelve a llenarse de sonidos
Con la llegada de los díasmás templados, las aves se convierten en las protagonistas del paisaje. Entre las especies más características de los bosques andino-patagónicos se encuentran el carpintero pitío y la cachaña, el único loro propio del bosque patagónico.
Es por eso que quienes recorren senderos entre coihues, cipreses y arrayanes suelen escuchar primero sus cantos antes de lograr verlas entre las ramas.
El huillín, el vecino más difícil de encontrar
Entre los habitantes más esquirridizo del parque aparece el huillín, una nutria nativa considerada una especie en riesgo. En la península de Quetrihué y sectores cercanos a lagos se han registrado ejemplares de este mamífero que depende de ambientes acuáticos bien conservados.
Ver uno en libertad es poco frecuente. Por eso, cada registro aporta información valiosa para los programas de conservación que llevan adelante organismos oficiales.
Ciervos, pudúes y otros habitantes del bosque
La primavera también favorece la observación de mamíferos nativos que comienzan a mostrarse con mayor frecuencia en algunos sectores boscosos. Aunque suelen mantenerse alejados de las zonas más transitadas, especies como el pudú, uno de los ciervos más pequeños del mundo, forman parte de la biodiversidad característica de los bosques húmedos cordilleranos administrados por Parques Nacionales.
En este contexto, los especialistas recuerdan que cualquier encuentro con fauna silvestre debe realizarse a distancia, sin intentar alimentarla ni acercarse para obtener fotografías.
Una época ideal para observar sin interferir
Desde Parques Nacionales recomiendan transitar únicamente por senderos habilitados y respetar las pautas de visita para evitar alteraciones en el comportamiento de los animales. La primavera coincide con una etapa sensible para numerosas especies, ya que muchas atraviesan períodos de reproducción o crianza.
Por eso, una observación responsable no solo mejora la experiencia de quienes visitan el parque, sino que también contribuye a la conservación de la fauna.