Junín de los Andes es uno de los puntos de la provincia que sobresale a la hora de la elección de un destino para una escapada de fin de semana largo. El programa Nos Vamos la propuesta multiplataforma de 24/7 Canal de Noticias, recorrió la localidad y destacó algunos de los imperdibles para el 25 de mayo.
Sabores de campo con identidad neuquina
Cristian Croissant es productor del Establecimiento Las Vertientes, que está abierto todos los días al público de 10 a 18. "Nos dedicamos a la producción de leche bovina. Tenemos un tambo de vacas Jersey, que es una raza lechera, y con esa leche elaboramos todos los días distintos tipos de quesos", destacó.
Entre sus productos se destacan quesos de larga maduración, buscando "aportar productos característicos de esta región, que algún día tengan denominación de origen. La Patagonia es reconocida en todo el mundo y creemos que puede tener sus propios quesos emblemáticos”.
Además del trabajo productivo, el lugar se transformó en una propuesta agroturística. “El campo está abierto todos los días para que la gente pueda ver cómo trabajamos. Si justo estamos ordeñando, elaborando quesos o alimentando a los terneros, lo pueden ver. Queremos que sea una experiencia de agroturismo sencilla y auténtica” resaltó. Para el 25 de Mayo preparaban una jornada con locro, empanadas, folklore y actividades familiares.
Pastelería destacada a nivel nacional, al alcance de la mano
“El Regreso”, es una cafetería y pastelería artesanal ubicada frente a la plaza principal. Patricia Raveland explicó que se llama así porque ella es oriunda de Junín pero a los 17 años dejó su tierra para perfeccionarse en gastronomía. "Decidí volver y hacer un aporte a mi ciudad" relató.
Primero abrió un pequeño local takeaway, con café, rolls de canela, panes integrales y tortas individuales. "Nos transformamos en un punto gastronómico. Hay gente que viene exclusivamente a Junín para conocer El Regreso”, resaltó. “Este año pasaron rusos, austríacos, ingleses, americanos, brasileros, alemanes, suizos. Y es muy lindo cuando te dicen que una croissant les recuerda a las de su país”, remarcó.
La propuesta trabaja fuertemente con productos regionales y de kilómetro cero. “Usamos mermeladas de productores locales, trucha de Junín, hongos de pino, harina de rosa mosqueta, arándanos de productores de la zona y nueces de San Martín”, detalló. Patricia hizo hincapié en la importancia de acompañar a los productores locales y generar una red gastronómica regional.
Una chocolatería desafía paladares con novedosas combinaciones
Otra parada del recorrido fue Mushinka Chocolates, donde Jennifer Kpoliku abrió las puertas de su cocina. Contó que “Mushinka nació hace tres años con la idea de ofrecer chocolates gourmet tanto para el turista como para el vecino de Junín”.
Sus productos incorporan ingredientes regionales: frutos secos, frutos rojos, vinos patagónicos y sabores poco habituales. “Nos gusta invitar a la gente a probar cosas distintas. Incluso estamos lanzando un alfajor con un picante especial”, comentó. También propone maridajes con té, cerveza, vino, whisky y quesos regionales. “Comer chocolate Mushinka no es solamente comer chocolate, es vivir una experiencia. El primer cliente que tenemos que cuidar es el vecino del pueblo. Ellos están siempre”, concluyó.
Los lugares que se difunden por generaciones
Sigmund, el restaurante de Cintia Fonz tiene como uno de los platos destacados es el gulash de ciervo. Además, la carta incluye trucha, sorrentinos de salmón, sorrentinos de ciervo con hongos de pino, bondiola con mostaza y miel, matambre con mermelada de tomate y otras propuestas regionales.
“La carta va cambiando porque nos gusta jugar con diferentes platos”, explicó la dueña. El restaurante también tiene opciones sin gluten y pone especial atención en la contaminación cruzada. Como bienvenida, ofrecen sopa de calabaza y jengibre con pan casero. Cintia llegó desde Buenos Aires y eligió Junín de los Andes para vivir. “Junín es un lugar que amo y elijo todos los días. Acá tuve a mi hija y es el lugar donde quiero criarla”, aseguró.
El restaurante funciona desde 2007 y recibe especialmente a pescadores y turistas extranjeros. Cintia destacó que “Son muy fieles. Vienen ellos, después sus hijos, después vuelven con sus parejas. Ya son como amigos del verano”.
El Via Christi se convirtió en un destino de interés internacional
Uno de los grandes atractivos turísticos de Junín de los Andes es el Vía Christi. Rosa Vázquez, informante turística, señaló que el recorrido representa distintos momentos de la vida de Cristo a través de 23 estaciones escultóricas distribuidas sobre dos cerros. “El circuito tiene unos 2,5 kilómetros hasta llegar al Cristo Luz”, explicó.
El sendero es autoguiado y cuenta con cartelería interpretativa. Dentro del Cristo Luz se puede ingresar y además la estructura funciona como un anfiteatro con capacidad para cerca de cien personas y contiene mosaicos y referencias bíblicas.
El paseo abre todos los días, aunque los horarios cambian según la temporada. También cuentan con un servicio especial para personas con movilidad reducida mediante un vehículo Polaris.
Confort y naturaleza en un hospedaje de entorno cálido y familiar
La recorrida incluyó además la Hostería Santa Magdalena, ubicada sobre la Ruta 40. Carlos Alberto Sánchez resaltó que “Ya es nuestra segunda temporada y la respuesta ha sido muy buena”. La hostería trabaja principalmente con turistas vinculados a la pesca y el turismo internacional, sobre todo en la temporada de verano con los grupos que hacen montañismo.
“Lo que busca la gente es tranquilidad, sentirse como en su casa”. El lugar ofrece espacios comunes, parrillas y un entorno familiar. "En verano, muchos huéspedes disfrutan del patio y de las tardes al aire libre después de la jornada de pesca" describió Sánchez.
La historia de la localidad revive en un museo
La última parada fue el Museo Roca Jalil, un espacio que recupera parte de la historia de Junín de los Andes. Allí se exhiben armas antiguas, elementos de ramos generales, tejidos y objetos históricos. “Hay una colección de más de 400 piezas textiles” comentó el restaurador Eduardo Zambrano.
También se conserva un Dodge modelo 38 y distintos elementos históricos de la localidad. Incluso parte del antiguo almacén de ramos generales fue reconstruido dentro del espacio.
“Muchas piezas fueron guardadas durante años y después comenzaron a reorganizarse”. Actualmente el espacio sigue en proceso de acondicionamiento y todavía no está habilitado de manera permanente al público.