El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, expresó su profunda preocupación por los recortes presupuestarios que impactan negativamente en el Parque Nacional Iguazú, uno de los principales atractivos turísticos internacionales de Argentina y un área protegida fundamental para la conservación ambiental.
En cartas formales dirigidas al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y al ministro de Economía, Luis Caputo, fechadas el 12 de mayo en Posadas, Passalacqua advirtió que la reducción de fondos afecta directamente las tareas de conservación, seguridad y vigilancia en el parque y otras reservas naturales de la provincia.
Estos recortes se originan en la Decisión Administrativa 20/2026, publicada el 11 de mayo en el Boletín Oficial, que modificó el presupuesto nacional recortando partidas destinadas a la administración de áreas protegidas.
Según detalló el gobierno de Misiones, el ajuste implica una reducción de $41.715.920 para el Parque Nacional Iguazú y de $12.123.088 para la Reserva Natural Silvestre Parque Federal Campo San Juan.
Passalacqua destacó que Iguazú es una de las Maravillas Naturales del Mundo y un motor económico clave para la región, sosteniendo buena parte de la actividad hotelera, gastronómica, comercial y turística en Puerto Iguazú.
Ecosistema de sustentabilidad en peligro
Además, remarcó que tanto Iguazú como Campo San Juan forman parte de un ecosistema de transición vital dentro del Sistema de Áreas Naturales Protegidas de Misiones, donde se concentra el 52% de la biodiversidad de Argentina y se conserva el remanente más grande y mejor protegido de la Selva Paranaense.
En su reclamo, el gobernador subrayó que el recorte presupuestario afecta “de manera grave y directa” la sostenibilidad de los trabajos de conservación, seguridad y vigilancia ambiental, poniendo en riesgo la gestión integral de estas áreas protegidas.
Esta preocupación ya había sido manifestada por funcionarios provinciales en el Consejo Federal de Turismo, quienes alertaron sobre el impacto del ajuste en la conservación, el manejo del fuego, la infraestructura y la calidad de la experiencia turística.
El reclamo también coincide con advertencias de diversas provincias sobre la reducción de recursos para combustible, patrullajes, mantenimiento y prevención de incendios en áreas protegidas.
La presentación formal de Passalacqua ante las autoridades nacionales eleva la tensión política alrededor del ajuste, al trasladar la discusión desde el plano técnico y turístico hacia un reclamo institucional directo.
Para Misiones, el recorte no solo afecta las partidas ambientales, sino que también compromete un activo estratégico para la economía regional, dado que el Parque Nacional Iguazú es eje central de múltiples actividades económicas en la provincia.
Este reclamo se suma a las críticas previas del ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa, quien advirtió que el ajuste implica “desproteger lo que es de todos” y “atentar contra el turismo”.
El episodio expone una tensión creciente en el turismo federal: mientras el Gobierno nacional busca posicionar a Argentina como un destino internacional para captar divisas, las provincias turísticas advierten que los ajustes presupuestarios ponen en riesgo herramientas esenciales para la conservación, infraestructura y competitividad de los destinos.