El circuito Garganta del Diablo continuará cerrado, luego de que fuera clausurado preventivamente el jueves por la extraordinaria crecida del río Iguazú. Las impactantes imágenes del agua desbordando con una fuerza inusual recorrieron las redes sociales y reflejaron un escenario pocas veces visto, con un caudal que supera ampliamente los niveles habituales de las Cataratas.
La decisión fue adoptada por razones de seguridad, tanto en el sector argentino como en el brasileño del Parque Nacional Iguazú. El río alcanzó un caudal superior a los 8.500 metros cúbicos por segundo —más de ocho millones de litros de agua por segundo precipitados sobre las cataratas— como consecuencia de las intensas lluvias registradas en el sur de Brasil y del fenómeno climático de El Niño.
Desde Iguazú Argentina y la Administración de Parques Nacionales activaron los protocolos previstos para este tipo de situaciones. Como parte de esas tareas, el personal rebatió las pasarelas de acceso a Garganta del Diablo para proteger la infraestructura frente al avance del agua y evitar daños ocasionados por la fuerza de la corriente.
Aunque el principal circuito permanecerá inhabilitado, el resto del Parque Nacional Iguazú continúa abierto y recibiendo visitantes. Los circuitos Superior e Inferior, el Sendero Verde y el Tren Ecológico de la Selva funcionan normalmente, mientras que los paseos náuticos podrían verse afectados por las condiciones del río.
Desde el Ente Municipal de Turismo de Iguazú (Iturem) señalaron que, pese al cierre preventivo, la crecida ofrece un espectáculo natural excepcional. "Los turistas que nos visiten este fin de semana van a ver un espectáculo único porque el resto de los saltos del Parque Nacional están increíblemente caudalosos", destacó el responsable de Marketing del organismo, Nicolás Benítez, quien remarcó que muy pocas personas tienen la oportunidad de contemplar semejante volumen de agua.
El movimiento turístico también mantiene cifras positivas. Según datos del Iturem, durante julio ya ingresaron más de 94.000 visitantes al Parque Nacional Iguazú, un registro entre un 3% y un 4% superior al del mismo período del año pasado, mientras que la ocupación hotelera superó el 80% durante la primera quincena de las vacaciones de invierno.