Manu Ginóbili protagonizó una jornada inolvidable en Dallas al presenciar el triunfo de la Selección argentina por 2-0 ante Austria, en un partido donde Lionel Messi estableció un nuevo récord histórico en los Mundiales. El exbasquetbolista, símbolo de la Generación Dorada, vivió el encuentro desde uno de los palcos del estadio junto a su familia, recibiendo la ovación de los hinchas albicelestes.
La imagen de Ginóbili, una leyenda del deporte nacional, observando en vivo a Messi, la máxima figura del fútbol argentino, aportó un significado especial a la noche. Fue la primera vez que el bahiense pudo ver a la Selección en un Mundial acompañado por su familia, un momento que él mismo definió como “un privilegio” en sus redes sociales.
Messi, el hombre de los récords
En esa jornada, Messi brilló con dos goles que aseguraron la victoria y le permitieron alcanzar la marca de 18 tantos en Copas del Mundo, superando el récord histórico y ampliando su legado con la camiseta nacional. La actuación del capitán fue clave para que Argentina asegurara su clasificación y quedara cerca de cerrar en la cima su grupo.
Ginóbili había anticipado su intención de asistir a los partidos argentinos en Texas tras el sorteo que ubicó a la Albiceleste en esa región, un lugar donde el exbasquetbolista construyó gran parte de su carrera en la NBA con San Antonio Spurs. Su presencia en Dallas generó gran repercusión entre los seguidores argentinos, que celebraron el encuentro simbólico entre dos grandes íconos de distintas disciplinas y generaciones.
Este cruce emotivo ocurrió en un Mundial que ha capturado la atención global, con la Selección argentina dirigida por Lionel Scaloni buscando continuar escribiendo su historia. En el torneo, Messi ya había deslumbrado con un hat-trick en el debut frente a Argelia, además de sus dos goles contra Austria que lo catapultaron a la cima de los goleadores históricos.