A falta de diez días para el reestreno de Rodolfo Arruabarrena como director técnico de Boca, el Vasco fue claro con lo que quiere antes de comenzar el semestre: le comunicó a la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme la urgencia de sumar otros cuatro nuevos refuerzos antes del encuentro por los 16avos de final de la Copa Argentina contra Sarmiento.
Tras disputar dos amistosos de pretemporada frente a Defensa y Justicia en Casa Amarilla, donde los titulares empataron y los suplentes ganaron, una de las prioridades es la incorporación de un defensor central con experiencia y jerarquía. Si bien Boca realizó una oferta formal por Jhohan Romaña, quien no renovó con San Lorenzo, pero el jugador parece encaminado a jugar en León de México.
En el mediocampo, la intención es reforzar el sector con un volante de jerarquía capaz de acompañar a Leandro Paredes. Sin embargo, desde la dirigencia del Xeneize aclararon que no apresurarán contrataciones y que esperarán el movimiento correcto. El ataque, por su parte, es el área con más pedidos de Arruabarrena. Con la salida de Edinson Cavani, la intención es que llegue un delantero de peso mientras paralelamente se trabaja para destrabar la vuelta de Sebastián Villa, quien desde hace tiempo mostró interés en regresar a La Bombonera.
El colombiano no sería el único extremo que se sumaría al equipo para reforzar la ofensiva. El Vasco pretende incorporar más de un jugador para esa posición, ya que hoy cuenta con Leonel Flores, un juvenil que se destacó en la pretemporada, juega de manera natural por las bandas. Kevin Zenón es considerado más un volante interno, mientras que la situación de Exequiel Zeballos lo mantiene fuera de los planes hasta que resuelva su futuro.