El futuro de Alejandro Garnacho parece estar lejos de Stamford Bridge. Después de una temporada en la que nunca logró afianzarse como una pieza importante, el delantero argentino quedó con un pie afuera de Chelsea y todo indica que continuará su carrera en otro equipo de la Premier League.
El principal candidato a quedarse con sus servicios es Aston Villa. El conjunto dirigido por Unai Emery, reciente campeón de la Europa League, ya inició conversaciones con Chelsea para concretar la llegada del atacante, que podría reencontrarse con dos compañeros de la Selección argentina: Emiliano "Dibu" Martínez y Emiliano Buendía.
La operación avanza bajo la fórmula de un préstamo por una temporada con una obligación de compra sujeta al cumplimiento de determinados objetivos. Si bien las negociaciones continúan y todavía no existe un acuerdo definitivo, desde Inglaterra aseguran que el interés de los Villanos es concreto y que Garnacho aparece como una de las prioridades para reforzar el ataque.
El interés de Aston Villa no es nuevo. Emery ya había intentado fichar al extremo meses atrás, cuando todavía pertenecía al Manchester United, y ahora volvió a insistir aprovechando que el futbolista perdió protagonismo en Chelsea.
La necesidad del club de Birmingham también responde a una importante baja. Tras concretar la venta de Morgan Rogers, justamente al Chelsea, por una cifra cercana a los 157 millones de dólares, la dirigencia salió al mercado en busca de un reemplazante de jerarquía y Garnacho reúne las características que pretende el entrenador español.
Por el momento, Chelsea mantiene una postura firme respecto a una futura venta. El club londinense, que invirtió 40 millones de euros para contratar al argentino hace apenas un año, pretende recuperar e incluso mejorar esa inversión. La tasación ronda los 50 millones de euros para equipos del exterior y unos 45 millones para clubes de la Premier League.
En caso de que la negociación no llegue a buen puerto, Aston Villa ya tiene preparada una alternativa. Se trata de Nicolás Jackson, también perteneciente a Chelsea y otro futbolista que cuenta con la aprobación de Emery, quien lo dirigió durante su etapa en Villarreal.
La salida de Garnacho también encuentra explicación en su discreta temporada. El argentino disputó 43 partidos oficiales, convirtió apenas ocho goles y entregó cuatro asistencias, números que reflejan un rendimiento por debajo de las expectativas. Además, nunca consiguió consolidarse como titular ni tener un papel determinante en los encuentros más importantes del año.
Ese presente también tuvo consecuencias en la Selección argentina. Lionel Scaloni decidió no incluirlo en la lista para el Mundial, una ausencia que marcó uno de los golpes más duros para el joven delantero.
Ahora, con el mercado de pases en plena ebullición, Garnacho está cada vez más cerca de iniciar un nuevo desafío. Si las negociaciones llegan a buen puerto, vestirá la camiseta de Aston Villa y compartirá vestuario con Dibu Martínez y Buendía, en busca de recuperar el protagonismo que lo convirtió en una de las mayores promesas del fútbol argentino.