Tras la intensa actividad del Mundial 2026, Lionel Messi volvió a encontrar refugio en uno de los lugares más especiales de su vida. El capitán de la Selección Argentina eligió descansar junto a Antonela Roccuzzo y sus hijos en la imponente residencia que posee en Funes, dentro del exclusivo Kentucky Club de Campo, muy cerca de Rosario. Allí, la familia disfruta de la tranquilidad y la privacidad que tanto busca después de cada competencia.
La propiedad, conocida como "La Fortaleza", fue diseñada para convertirse en el hogar definitivo de los Messi una vez que el rosarino decida retirarse del fútbol profesional. Construida sobre tres terrenos y valuada en alrededor de cinco millones de dólares, la vivienda sobresale por su tamaño y por las comodidades que ofrece para toda la familia.
Con más de 25 ambientes, la residencia reúne espacios pensados tanto para el descanso como para el entretenimiento. Entre ellos se destaca un cine privado, donde Lionel Messi, Antonela Roccuzzo y sus hijos pueden disfrutar de películas y series en un ambiente totalmente equipado para compartir tiempo juntos.
Otro de los sectores más importantes es el gimnasio de alto rendimiento, equipado con maquinaria profesional que le permite al capitán mantenerse en forma incluso durante sus vacaciones. Además, la casa cuenta con un amplio salón de juegos pensado especialmente para Thiago, Mateo y Ciro, con espacio para consolas y diferentes actividades recreativas.
Las reuniones familiares también tienen un lugar destacado dentro de la propiedad. La mansión dispone de un salón exclusivo para celebraciones, cumpleaños y encuentros íntimos. A esto se suma una enorme cancha de fútbol, uno de los espacios favoritos de Lionel Messi y sus hijos, donde suelen compartir partidos y entrenamientos informales.
En el exterior, la residencia ofrece una pileta de dimensiones casi olímpicas, rodeada de jardines, terrazas y sectores preparados para realizar asados y disfrutar del aire libre. Todo el diseño fue pensado para combinar lujo, comodidad y una fuerte conexión con la vida familiar, lejos de la rutina deportiva.
La privacidad es uno de los aspectos más importantes de La Fortaleza. Un espeso cerco de vegetación protege la vista desde el exterior y un sofisticado sistema de cámaras controla permanentemente los accesos. Incluso, la vivienda no cuenta con timbre tradicional: el ingreso se administra únicamente mediante monitoreo de seguridad.
Sin embargo, cada vez que Lionel Messi regresa a Funes, la tranquilidad del barrio cambia por completo. Fanáticos se acercan hasta la entrada del country con la esperanza de ver al campeón del mundo, mientras los comercios de la zona aprovechan la presencia del ídolo para atraer visitantes que sueñan con estar cerca del futbolista más importante de la historia argentina.