Banfield y Barracas Central empataron 1 a 1 en el estadio Florencio Sola de Peña y Arenales en el sur del conurbano bonaerense, en la continuidad de la novena fecha del Torneo Clausura 2026 de la Liga Profesional. El Taladro y el Guapo comenzaron a oscuras por un tempranero corte de luz en el estadio y luego repartieron puntos.
Banfield ganaba y tenía todo controlado, porque a Barracas Central le costaba horrores llegar hasta el arco defendido por el "Ruso" Diego Rodríguez, pero entonces apareció Santiago López García para cometer una inexplicable mano penal que terminó transformándose en el para los locales inmerecido 1 a 1 final. Lautaro Gómez abrió la cuenta para Banfield, el primer semifinalista de la Copa Argentina, e Iván Tapia niveló las acciones desde el punto del penal.
Banfield murió de literalidad en el Florencio Sola, porque de la mano de un golazo de Lautaro Gómez tras una gran gestión personal en el tercer minuto de descuento del primer período, se fue al descanso en ventaja con plenos merecimientos.
El envión de la clasificación a semifinales de la Copa Argentina tras eliminar por penales a Deportivo Riestra hacía olvidar de a poco las heridas de las últimas tres derrotas consecutivas en el torneo Clausura y esta victoria parcial lo colocaba inclusive a solamente tres puntos de los puestos de clasificación a octavos de final por la Zona B.
Pero después del gol de Gómez, apenas superado el cuarto de hora de la segunda etapa la “guía telefónica” de nombres la completó Santiago López García con un penal absolutamente evitable, al cometer una mano cuando la pelota estaba saliendo del área grande banfileña y no había ningún riesgo cercano para la valla defendida por otro “hispano” como el arquero Diego Rodríguez, aunque le digan “Ruso”.
La pena, en esta ocasión correctamente sancionada por Sebastián Zunino, la transformó en lo que sería el empate definitivo 1 a 1 el capitán de los albirrojos, Iván Tapia.
Y el punto lo dejó entonces a Barracas Central a una unidad de los que están entrando a octavos, aunque en este caso la injusticia llegó por un error no forzado de su rival y no por fallos arbitrales.
Es que Barracas Central no había llegado con chances reales de gol ni antes del empate ni tampoco lo hizo después, por lo que de la forma en que se le escapó la victoria a los dirigidos por Pedro Troglio fue para irse masticando bronca por un rato largo para todos los banfileños.
Quizá el corte de luz que mantuvo parado el partido entre los cuatro y 10 minutos del primer tiempo haya sido un presagio de que Banfield no iba a tener una noche enteramente feliz en Peña y Arenales, porque el “diablo metió la cola” y López García la mano, para que un punto en este caso tuviera “sabor a nada”.
En la próxima fecha, la décima, Banfield visitará el sábado a Gimnasia y Esgrima, en La Plata, mientras que Barracas Central será anfitrión el otro lunes del líder de la Tabla Anual, Independiente Rivadavia, de Mendoza.