Romano Floriani Mussolini tuvo una jornada especial en la Serie A. El lateral derecho de la Lazio anotó su primer gol en la máxima división italiana durante la contundente victoria por 6-2 frente al Sassuolo, en condición de visitante, que lo dejó como único lider de la competencia italiana.
El defensor, de 23 años, marcó a los 16 minutos del primer tiempo el tercer tanto de su equipo. Sin embargo, el festejo debió esperar unos instantes, ya que el asistente señaló una posible posición adelantada. Tras la revisión del VAR, el árbitro convalidó la conquista.
El gol representó un paso importante en la carrera del futbolista, que se formó en las divisiones inferiores de la Lazio y sumó experiencia en distintos equipos a través de préstamos. Su anterior anotación como profesional había sido durante su etapa en el Juve Stabia, en la Serie B, dos temporadas atrás.
Un apellido que trasciende el fútbol
Más allá de su actuación dentro de la cancha, el nombre del defensor despierta interés por su vínculo familiar con Benito Mussolini, quien gobernó Italia bajo un régimen fascista entre 1922 y 1943. Romano es hijo de Alessandra Mussolini, exparlamentaria y figura mediática italiana. La historia familiar convirtió al jugador en una personalidad que suele generar repercusión más allá del ámbito deportivo.
Para mantener el foco en su carrera futbolística, el lateral utiliza únicamente el nombre “Romano” en la camiseta de juego. En distintas oportunidades, manifestó su intención de separar su actividad profesional de las controversias vinculadas con su apellido.
Con su primer gol en la Serie A, Floriani Mussolini sumó un nuevo capítulo a su trayectoria y se hizo notar en una jornada que combinó una actuación deportiva destacada con una historia familiar que no pasa inadvertida en Italia.
La Lazio tiene una relación con el fascismo, Fundada en 1900, creció en una Roma donde el régimen de Benito Mussolini (en el poder desde 1922) buscó instrumentalizar el fútbol y los símbolos nacionales. Mussolini llegó a ser simpatizante y socio del club. Desde la década del 70, facciones radicales dentro de la hinchada de la Lazio ( Irriducibili o Curva Nord) adoptaron de manera recurrente iconografía, cánticos y simbología neofascista y neonazi.