En Boca ya dejaron atrás el golpe copero en Ecuador y ahora toda la atención está puesta en el Torneo Apertura, donde el margen de error desaparece y cada partido puede marcar el rumbo del semestre. En la previa del cruce ante Huracán por los octavos de final, Claudio Úbeda todavía mantiene una preocupación importante: la situación física de Leandro Brey.
El arquero xeneize terminó golpeado en el duelo frente a Barcelona de Guayaquil y continúa siendo evaluado por el cuerpo médico. El fuerte impacto en la zona inguinal le provocó una importante inflamación y un hematoma que todavía no le permite entrenarse con total normalidad. Sin embargo, en Boca no pierden la esperanza y lo esperarán hasta último momento.
El “Sifón” sabe que Brey se transformó en una pieza importante dentro del equipo y por eso prefiere no apresurarse con la decisión. Aunque Javier García aparece listo para ocupar el arco, el entrenador todavía mantiene abierta la puerta para que el juvenil llegue en condiciones al choque frente al Globo.
La buena noticia para Boca es que, más allá de la incertidumbre bajo los tres palos, Úbeda ya comenzó a delinear un once mucho más parecido al ideal. Tras las rotaciones obligadas por la Copa Libertadores, el técnico volverá a apostar fuerte por la base titular para afrontar un partido decisivo en La Bombonera.
En defensa reaparecerá la línea habitual con Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco, mientras que en el mediocampo volverá a estar el eje futbolístico del equipo: Leandro Paredes. El campeón del mundo será acompañado por Santiago Ascacíbar, Milton Delgado y Tomás Aranda en una zona clave para intentar controlar el partido.
Además, Adam Bareiro volverá al equipo tras cumplir su suspensión internacional y reemplazará a Milton Giménez en la ofensiva para acompañar a Miguel Merentiel.
Otro dato que trajo alivio puertas adentro fue la recuperación de Ander Herrera, que ya volvió a entrenarse con normalidad y será una alternativa importante desde el banco de suplentes.
En Boca saben que el semestre empezó a entrar en zona caliente. En la Libertadores todavía hacen cuentas y dependen de una reacción para acomodarse en el grupo, pero antes aparece un partido bravo y decisivo frente a Huracán, donde el que pierde se despide del campeonato.
Por eso, mientras el plantel ajusta detalles y Úbeda termina de definir el equipo, en el Mundo Boca siguen pendientes de una sola situación: la evolución de Brey, el arquero que hoy se transformó en la principal incógnita para un duelo que puede marcar mucho más que un simple pase de ronda.