Central Córdoba de Santiago del Estero quedó envuelto en una crisis inesperada que sacudió de lleno su estructura dirigencial. En medio de un presente deportivo complicado, el presidente José Fénix Alfano y el vicepresidente primero Víctor Paz Trotta presentaron sus renuncias y dejaron acéfala la conducción del club.
La noticia fue oficializada a través de un comunicado, donde la institución explicó que ambas decisiones responden a “motivos de índole personal, totalmente ajenos a la vida institucional del club”. Sin embargo, el contexto no pasa desapercibido: el Ferroviario arrastra una racha negativa que lo tiene golpeado en el Torneo Apertura.
En el mismo mensaje, el club agradeció el trabajo de los dirigentes salientes, destacando su rol en el crecimiento institucional y recordando los logros obtenidos durante su gestión, entre ellos la histórica consagración en la Copa Argentina 2024, que le permitió dar el salto internacional y disputar la Copa Libertadores 2025.
Pero más allá de las palabras formales, la salida simultánea de las máximas autoridades deja al descubierto un momento delicado puertas adentro. Con el equipo en el puesto 13 de la Zona A y tras acumular tres derrotas consecutivas, el clima en Santiago del Estero dista de ser el ideal.
En medio del vendaval, la dirigencia se movió rápido para evitar un vacío de poder. Hernán Zanni fue confirmado como nuevo presidente, mientras que Diego Braia asumirá como vicepresidente primero, con la misión de reordenar el club y llevar calma en un escenario turbulento.
Así, Central Córdoba intenta dar vuelta la página en un contexto adverso, con cambios fuertes en la cúpula y la urgencia de revertir un presente que encendió todas las alarmas en el mundo ferroviario.