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Central hizo una pausa en la Copa Libertadores para abrazar a su eterno campeón: la emotiva visita al Patón Bauza

Rosario Central aprovechó su estadía en Ecuador para visitar a Edgardo Bauza, uno de los máximos ídolos de la historia auriazul, que atraviesa un delicado estado de salud.

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Rosario Central visitó al Patón Bauza en Quito y protagonizó uno de los momentos más emotivos de la previa copera.

Antes de pensar en la altura, la Copa Libertadores y el duro cruce frente a Independiente del Valle, Rosario Central decidió detener la pelota por un momento para ir a jugar un partido mucho más importante. Uno de esos que no se mide en goles ni puntos, sino en afecto, memoria y gratitud.

En Quito, donde el plantel auriazul se encuentra concentrado para disputar su compromiso copero, la delegación canalla protagonizó una visita cargada de emoción a Edgardo “Patón” Bauza, histórico jugador y entrenador del club que atraviesa un delicado estado de salud y reside en la capital ecuatoriana junto a su familia.

La escena tuvo algo de reencuentro eterno. Ángel Di María, Marco Rubén, Jeremías Ledesma y Jorge Broun encabezaron la visita junto al presidente Gonzalo Belloso y la vicepresidenta Carolina Cristinziano. Todos llegaron hasta el hogar del Patón para acercarle cariño, recuerdos y el abrazo de un club entero.

Porque Bauza no es un nombre más en Rosario Central. Es parte de la identidad canalla. Un símbolo de distintas generaciones. Un hombre que dejó huella adentro de la cancha y también desde el banco de suplentes.

Durante el encuentro, la delegación le entregó camisetas con su nombre, una plaqueta conmemorativa y hasta la Copa Argentina obtenida en 2018 bajo su conducción técnica. Un trofeo que todavía ocupa un lugar especial en el corazón de los hinchas y que volvió a aparecer como símbolo de una historia compartida.

La emoción también se trasladó a las redes sociales, donde Central compartió imágenes del encuentro acompañadas por un mensaje directo al corazón auriazul: “Qué hermoso volver a verte, Patón. Te amamos para siempre”.

Las imágenes rápidamente conmovieron al mundo del fútbol. Porque más allá de los colores, Bauza representa una figura respetada y querida por todo el ambiente. Campeón como futbolista en 1980 y 1986/87, y conductor del equipo que rompió la larga sequía de títulos en 2018, el Patón construyó un legado imposible de borrar en Arroyito.

En medio de la exigencia de la competencia y la presión de la Copa, Rosario Central eligió hacer una pausa para honrar a uno de los suyos. Y en tiempos donde muchas veces el fútbol corre demasiado rápido, el Canalla recordó algo esencial: los ídolos no se olvidan. Se abrazan.

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