La pasión por el fútbol también se hizo presente en uno de los momentos más importantes del fin de semana deportivo. Franco Colapinto tuvo una destacada actuación en el Gran Premio de México de Fórmula 1, pero hubo otro acontecimiento que siguió de cerca mientras competía: el Superclásico entre Boca y River. Después de la carrera, el piloto reveló de qué manera consiguió enterarse del resultado y sorprendió con una divertida confesión.
El domingo fue una jornada especial para el representante argentino de Alpine, que consiguió finalizar en el octavo puesto después de largar desde la undécima posición. Su rendimiento en el Autódromo Hermanos Rodríguez le permitió volver a sumar puntos en el campeonato, aunque su atención también estaba puesta en lo que sucedía a miles de kilómetros, en La Bombonera.
Como el partido y la competencia automovilística se desarrollaban prácticamente en simultáneo, Colapinto había pensado una estrategia para mantenerse informado. Un día antes, durante una entrevista con Fox, había anticipado que podía recurrir a su ingeniero para conocer las novedades. “Capaz pregunto por la radio cómo viene el partido. A ver si me dicen, le dejo a Stuart el partido en el teléfono y que me vaya diciendo”, había comentado.
Finalmente, el desenlace tuvo una coincidencia inesperada. Mientras se desarrollaba la vuelta 46 del GP de México, un accidente de Valtteri Bottas, piloto de Cadillac, provocó una interrupción con bandera roja. Los competidores debieron regresar a boxes y esperar hasta que estuvieran dadas las condiciones para reanudar la actividad. Ese paréntesis fue la oportunidad que necesitaba el argentino.
Durante ese intervalo, el equipo le comunicó que Boca había derrotado 1-0 a River, con un gol de Lautaro Di Lollo. De esa manera, el piloto pudo conocer el resultado del encuentro que tanto le interesaba sin abandonar sus obligaciones dentro de la máxima categoría del automovilismo.
Una vez terminada la competencia, los periodistas le preguntaron por el clásico y el joven no tardó en responder. “Me dijeron cuando hubo bandera roja. Por eso pusieron la bandera roja, para contarme... Yo estaba como 'vamos, bandera roja'”, lanzó entre risas, haciendo referencia a la particular coincidencia que le permitió recibir la información.
La anécdota reflejó nuevamente el fanatismo de Franco Colapinto por Boca, una pasión que el corredor nunca escondió públicamente. Incluso en medio de una competencia internacional, con toda la concentración que exige manejar un monoplaza de Fórmula 1, encontró la manera de seguir lo que ocurría con el equipo de sus amores.
Más allá de la celebración futbolera, el resultado en México también significó una jornada positiva para Colapinto, que consiguió meterse entre los diez mejores y llevarse puntos importantes junto a Alpine. Con dos motivos para festejar, el argentino ahora tiene la mirada puesta en el próximo desafío del calendario: el Gran Premio de Brasil, donde buscará prolongar su buen rendimiento.