Los espacios vacíos en las tribunas del estadio Ruca Che en la primera jornada de la serie de Copa Davis entre Argentina y Turquía, fue uno de los aspectos que llamó la atención desde el comienzo del día, que dejó muchos aspectos positivos, especialmente por lo ocurrido dentro de la cancha con las presentaciones de Francisco Cerúndolo y Thiago Tirante y el respaldo popular.
La imagen contrastó con lo ocurrido cuando se pusieron a la venta las entradas, a mediados de agosto. Los boletos disponibles para el público se agotaron en media hora y durante más de un mes se habló de un estadio completo para recibir uno de los acontecimientos deportivos más importantes de los últimos tiempos en Neuquén y en la patagonia.
Desde el comienzo del partido de Cerúndolo, se observaron claros importantes en diferentes sectores del estadio. Hubo alrededor de 350 lugares libres durante buena parte del primer encuentro, pese a la enorme demanda que había existido previamente.
En la presentación de la serie entre Argentina y Turquía realizada a comienzo de agosto, el gobernador de la provincia de Neuquén Rolando Figueroa confirmó que no se regalaría ninguna entrada
Entonces, una posible explicación está relacionada con las entradas de protocolo destinadas a diferentes sponsors del acontecimiento, que fueron claves para solventar los gastos de traer una fecha de la Copa Davis, sobre todo en el caso de empresas petroleras.
El viernes, apenas un día antes del comienzo de la serie, la Asociación Argentina de Tenis (AAT) informó a través de su grupo de difusión que se pondría a disposición un remanente de localidades de protocolo que, finalmente, no serían utilizadas.
No se informó públicamente cuántas entradas integraban ese remanente ni cuántas lograron venderse. Por ese motivo, tampoco puede asegurarse que todos los lugares vacíos hayan tenido el mismo origen. Sin embargo, la situación permite entender al menos una parte de los espacios que quedaron sin ocupar.
Una fuente consultada por Mejor Informado, que prefirió no ser identificada admitió "conozco varios casos de una entidad crediticia, que regaló entre 5 a 7 entradas a un cliente, a sabiendas que el sábado tenían un compromiso familiar y que no iban a poder concurrir. ¿Si no van a venir, para que aceptan los tickets?, no tiene sentido".
El remanente
El momento elegido para liberar esas localidades es un punto a tener en cuenta. Ponerlas a la venta el viernes para una competencia que comenzaba el sábado redujo considerablemente el margen de reacción de quienes se habían quedado sin entradas originalmente. La situación fue especialmente importante para quienes necesitaban organizar un viaje, alojamiento o simplemente modificar otros planes. Muchas personas que habían intentado comprar entradas durante la venta inicial ya habían descartado la posibilidad de asistir al espectáculo ante la falta de lugares disponibles.
En las tribunas, justamente, uno de los comentarios más repetidos tuvo que ver con esa contradicción, mientras miles de personas se habían quedado afuera durante la venta original, dentro del estadio había sectores con butacas sin ocupar.
Con el correr de la jornada la imagen cambió parcialmente. Durante el encuentro de Tirante, varios espectadores se trasladaron hacia lugares que habían quedado libres más cerca de la cancha, típico comportamiento conocido como "argentiniada" y los espacios comenzaron a disimularse, aunque la diferencia fue evidente con el primer turno.
Más allá de las razones particulares que puedan existir detrás de cada localidad sin utilizar, el escenario dejó un punto para revisar de cara a futuros acontecimientos. En un acontecimiento con una demanda comprobada y personas que no pudieron conseguir entradas, que haya lugares disponibles desde el comienzo representa uno de los aspectos menos favorables de una primera jornada que, dentro de la cancha, tuvo un balance diferente.
Cabe aclarar, que es una cuestión de la organización que encabeza la AAT, son los que dispusieron la ticketera que se utilizó, las entradas entregadas de protocolo/gentileza para los sponsors.
Un hecho significativo es, que muchas entradas fueron a parar a ejecutivos de empresas que auspician a la selección argentina de tenis, pero en la mayoría de los casos, jamás se le cruzó por la cabeza llegarse a Neuquén. Y allí radica uno de los motivos de algunos lugares que se mostraron vacíos, cuando miles de personas se quedaron con las ganas de un lugar.