Portugal logró darle vuelta el partido a Croacia y sobre el final y se impuso 2 a 1 en el Estadio Ciudad de Toronto por los 16avos de final del Mundial 2026. El encuentro que marcó el final de la campaña en la Selección de su país para Luka Modric y el pasaporte de Crisitno Ronaldo para enfrentar a España en los octavos de final.
Tres minutos demoraron los portugueses en acorralar a los croatas. El arquero Dominik Livakovic le ahogó el grito de gol a Bruno Fernandes.
Pese al dominio absoluto del campo y la pelota a favor de Portugal, el 0 no se modificó de la placa y llegó la primera pausa de rehidratación. Tras la charla, Croacia intentó salir del asedio y respondió con un par de pelotas profundas, aunque rápidamente retomó el manejo de todo el mediocampo de la formación conducida por Roberto Martínez.
Toda la repentización ofensiva de los primeros minutos se fue esfumando y el trámite comenzó a hacerse muy previsible. El partido de trámite largo y parejo que ideó Croacia se cumple y el camino hacia los vestuarios los dejó mucho más conformes que a su rival que tuvo a un estático Ronaldo en la ofensiva, sin incidir en toda la primera mitad.
La oportunidad que tan pacientemente esperó la formación liderada por Modric llegó a los 2 minutos del complemento, en el remate de Kovacic que se fue desviado por el primer palo. La postura del equipo parece haber cambiado para la segunda mitad y esto puede abrir espacios para la ofensiva portuguesa.
Y la ratificación de esa impresión se confirmó a los 8 con la aparición goleadora de Ivan Perisic que llegó por la izquierda y definió con un potente remate al primer palo.
A Portugal le costó unos minutos reaccionar al cambio de estrategia del rival, pero a los 20, en un tiro de esquina, llegó la posibilidad del empate a través de un penal del que se hizo cargo Ronaldo a los 22 y con una potente definición superó a Livakovic para el 1 a 1 parcial.
El técnico Roberto Martínez y un movimiento de fichas potente en su equipo a falta de 10 minutos reemplazando a Cristiano Ronaldo por Gonzalo Ramos. Enorme acierto del DT porque a los 4 minutos del tiempo adicionado al reglamentario, Leao envió un centro desde la izquierda que el actual centro delantero del Milán cabeceó con gran precisión al gol. Gran definición para el mejor partido del mundial hasta el momento.
Por si algo le faltaba al inolvidable mano a mano llegó la última jugada, la del empate de Croacia en los pies de Gvardiol. Sin embargo, la jugada quedó invalidada por posición adelantada de Mario Pasalic en el arranque, a los 13 minutos de adición, y a instancias del VAR.
Formaciones
Portugal: Diogo Costa; João Cancelo, Rúben Dias, Renato Veiga, Nuno Mendes; Joa Neves, Vitinha, Bruno Fernandes; Pedro Neto, Cristiano Ronaldo, Rafael Leao. DT: Roberto Martínez.
Croacia: Dominik Livakovic; Josip Stanisic, Marin Pongracic, Josip Sutalo; Mateo Kovacic, Luka Modric, Martín Baturina, Nikola Vlasic, Peter Sucic; Ante Budimir, Ivan Perisic. DT: Zlatko Dalic.
Árbitro: Espen Eskás, Noruega.
Estadio: Ciudad de Toronto. Toronto, Canadá.
La previa
El gran atractivo de la noche estará en la presencia de Cristiano Ronaldo y Luka Modric, dos emblemas de sus respectivas selecciones que buscarán seguir escribiendo capítulos dorados en sus carreras. Para ambos, cada partido mundialista puede ser una de las últimas grandes funciones en la máxima cita del fútbol.
Portugal llegó a esta instancia tras finalizar en el segundo puesto del Grupo K. Los dirigidos por Roberto Martínez comenzaron su camino con un sorpresivo empate 1 a 1 frente a República Democrática del Congo, luego reaccionaron con una contundente goleada por 5 a 0 sobre Uzbekistán y cerraron la fase de grupos con un empate sin goles ante Colombia. Más allá de algunos altibajos, los lusos siguen siendo considerados uno de los candidatos a pelear por el título.
Croacia, por su parte, también terminó segunda en su zona. El conjunto balcánico cayó en su debut ante Inglaterra por 4 a 2, pero logró recuperarse con victorias consecutivas frente a Panamá y Ghana para sellar su clasificación a la fase eliminatoria. Con la experiencia de Modric y una base de jugadores acostumbrados a competir en la élite, los croatas intentarán dar otro golpe en una Copa del Mundo.
El historial reciente y la jerarquía de ambos planteles anticipan un duelo parejo, intenso y con pocas concesiones. El premio será enorme: un lugar en la siguiente ronda y la posibilidad de seguir soñando con la gloria mundialista.