Emiliano Martínez volvió a mostrar las consecuencias físicas de una de las decisiones más arriesgadas de su carrera. El arquero de la Selección Argentina compartió cómo quedó su dedo anular de la mano derecha después de disputar el Mundial 2026 con una fractura que lo acompañó durante toda la competencia.
La lesión se produjo en la entrada en calor de la final de la Europa League. Ante la gravedad del cuadro, los médicos le recomendaron pasar por el quirófano, pero el Dibu decidió postergar la operación para poder viajar a Estados Unidos y defender el arco argentino.
La determinación tuvo un costo. Durante varios entrenamientos debió trabajar con la mano derecha inmovilizada y ni siquiera podía colocarse el guante con normalidad. Sin embargo, logró recuperarse en tiempo récord para llegar al debut y afrontar el torneo con el dedo entablillado.
En una entrevista exclusiva, el arquero mostró cómo quedó la mano y dejó una frase que dimensiona las consecuencias de aquella decisión: “Me va a quedar así de por vida”.
Para un arquero, las manos son una herramienta fundamental. Aun así, Martínez decidió asumir el riesgo y jugar la Copa del Mundo, impulsado por su deseo de representar a la Argentina y volver a pelear por el título.
Su lesión no le impidió estar bajo los tres palos ni protagonizar actuaciones determinantes durante el certamen. La imagen de su dedo, ahora, expone una secuela que quedó como recuerdo de todo lo que debió atravesar para disputar el Mundial.