En un bizarro apartado de una conferencia de prensa, Donald Trump fue consultado respecto a su predilección en la puja por elegir al mejor basquetbolista de la historia y el máximo mandatario de los Estados Unidos se quedó con Michael Jordan.
La temática en el contacto con la prensa tuvo que ver con la transferencia de LeBron James desde Los Ángeles Lakers a Filadelfia 76ers, en un enrosque que ha generado un amplio debate en el país de América del Norte.
En ese contexto, el empresario y político fue puesto en la disyuntiva y no dudó en escoger al ídolo de los Chicago Bulls. “Michael Jordan es un amigo mío. Voy con él hasta el final”, expresó. Hasta allí, apenas una opinión deportiva, emparentada a lo sentimental. Sin embargo, Trump fue más allá y dijo: “LeBron es quizás un racista”.
Objetivo deportivo
La razón de la salida de James de los Lakers tiene que ver con el potencial de su nuevo equipo. El jugador persigue el quinto anillo de su carrera sumando argumentos para convertirse definitivamente en el mejor de todos los tiempos. El debate está más abierto que nunca y Trump ya tomó partido por lo que los Sixers parecen tener una temporada más que movidita.