El Barcelona se quedó con un triunfo clave en el Metropolitano al vencer 2-1 al Atlético de Madrid en un partido cargado de intensidad, polémicas y un desenlace agónico. Cuando todo parecía encaminado al empate, Robert Lewandowski apareció a los 87 minutos para inclinar la balanza a favor del conjunto culé.
El encuentro había comenzado con un Atlético protagonista, que encontró la ventaja a los 40 minutos del primer tiempo gracias a un verdadero golazo de Giuliano Simeone. El delantero definió con categoría para adelantar al equipo de Diego Simeone y hacer explotar al estadio.
Apenas tres más tarde, la rápida reacción del conjunto culé con un tanto de Marcus Rashford. El inglés definió con categoría, cruzando el remate ante la salida del arquero para sellar el empate y enfriar el estadio.
Como si fuera poco, en la última jugada del primer tiempo Nico González fue expulsado tras una dura infracción sobre Lamine Yamal, dejando al equipo de Simeone con uno menos para el complemento.
En el segundo tiempo, el trámite se mantuvo parejo y con mucha tensión. El Barcelona también se quedó con un hombre menos, equilibrando nuevamente el desarrollo en un partido que parecía destinado a terminar en igualdad.
Pero en el fútbol, los detalles definen. Y a falta de tres minutos para el final, Lewandowski dijo presente. El delantero polaco, que había ingresado en el segundo tiempo, aprovechó su oportunidad y marcó el 2-1 definitivo para darle al Barcelona una victoria de enorme peso.
Así, en un duelo que tuvo de todo y que sirve como antesala de lo que será la serie por Champions, el conjunto culé golpeó en el momento justo y se llevó tres puntos fundamentales en Madrid.