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Domingo 29 de Marzo, Neuquén, Argentina
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El emotivo último adiós del “Chino” Tapia a su esposa en Villa La Angostura

El ex jugador de Boca Juniors, River Plate y campeón mundial en México 1986 rindió homenaje a la mujer de su vida

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En Villa La Angostura, Tapia homenajeó a su esposa Viviana en un lugar que fue su refugio familiar

La localidad cordillerana neuquina de Villa La Angostura fue el escenario de un momento de profunda sensibilidad para Carlos Daniel “El Chino” Tapia. El ex futbolista de Boca Juniors, River Plate, el fútbol de Suiza y de Francia, también campeón del mundo en México 1986 con la selección Argentina que lideraba Diego Armando Maradona, eligió el entorno de lagos y montañas del sur para rendir un emotivo homenaje a su esposa, Viviana Juricka, quien falleció tras dar una valiente batalla contra una grave enfermedad.

Para el "Chino" y Viviana, Villa La Angostura no era un lugar de paso. Hace años se habían convertido en vecinos plenos, con domicilio radicado en la villa. La decisión de elegir este rincón de la Patagonia nació de una búsqueda personal: tras el paso de Tapia por el club Lugano de Suiza, la pareja buscaba un paisaje que les evocaba la paz de los Alpes.

Fue a principios de los años 90 cuando comenzó a visitar asiduamente la región, enamorándose del entorno hasta transformarlo en su lugar en el mundo. Allí, crio a sus hijas y se integró a la vida social de la comunidad.

El Chino y Viviana, en otros tiempos

Con el correr de las décadas, la familia Tapia generó un arraigo genuino en la localidad. El "Chino" es hoy uno de los vecinos más reconocidos, habiendo sido parte activa del crecimiento de la villa. Ese afecto se vio reflejado en el acompañamiento silencioso y respetuoso de la comunidad durante el proceso de enfermedad de Viviana.

Rodeado por el marco imponente de la cordillera, los lagos y la flora nativa, Tapia despidió a su gran compañera de vida en el mismo lugar que ambos soñaron y construyeron como su refugio familiar. Fue un adiós íntimo y cargado de simbolismo, en el paraíso que los unió definitivamente con la tierra neuquina.

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