La histórica victoria de la Selección argentina frente a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026 no solo dejó repercusiones dentro del campo de juego, sino también fuera de él. En las últimas horas trascendió que Lisandro Martínez y Alexis Mac Allister resolvieron reforzar la seguridad de sus hogares en territorio británico antes de reincorporarse a Manchester United y Liverpool, respectivamente.
La información fue publicada por el diario británico The Sun, que señaló que ambos futbolistas contrataron empresas privadas de vigilancia para custodiar sus propiedades durante 48 horas. La decisión habría sido tomada como una medida preventiva luego de la enorme repercusión que provocó el triunfo argentino y, especialmente, la aparición de una bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" durante los festejos del plantel.
De acuerdo con el medio inglés, no existieron ataques, amenazas ni episodios de vandalismo dirigidos contra las viviendas de los campeones del mundo. Incluso, el informe aclara que Manchester United no participó ni organizó el operativo de seguridad dispuesto para proteger la casa de Lisandro Martínez, tratándose de una determinación exclusivamente personal de los jugadores.
El artículo también hizo referencia al particular contexto que rodea a los clubes donde militan los argentinos. En Liverpool, por ejemplo, suele verse una bandera con el mensaje "No somos ingleses", mientras que en Old Trafford, estadio del Manchester United, permanece otra con la inscripción "United Inglaterra". Según el periódico, esos elementos reflejan las diferencias históricas entre algunas hinchadas y la identidad de la selección inglesa.
Mientras tanto, la celebración de la Selección argentina también quedó bajo observación por parte de la FIFA debido a la exhibición de la bandera con el reclamo por las Malvinas. La imagen recorrió el mundo y abrió el debate sobre si el organismo podría iniciar un expediente disciplinario por la presencia de un mensaje considerado de carácter político.
Durante el encuentro, de hecho, los controles de seguridad habían impedido el ingreso de ese tipo de banderas al estadio. La organización entendió que esa consigna estaba incluida dentro de los símbolos políticos cuya exhibición está prohibida en competencias oficiales organizadas por la FIFA, por lo que el episodio tomó mayor relevancia tras difundirse las imágenes de los festejos.
La normativa vigente se apoya en el artículo 4 de las Reglas de Juego de la IFAB, que prohíbe la utilización de lemas, imágenes o mensajes de contenido político, religioso o personal tanto en la indumentaria como en determinados actos oficiales relacionados con los partidos. Además, establece que cualquier incumplimiento puede derivar en sanciones aplicadas por la organización o por la propia FIFA.
Aunque el reglamento no fija una pena específica para este tipo de situaciones, los antecedentes indican que la medida más habitual suele ser una multa económica para la federación responsable, en este caso la AFA. Por el momento, no se prevé ninguna consecuencia deportiva para la Selección argentina, aunque el caso continúa siendo seguido de cerca por los organismos internacionales.