Kylian Mbappé atraviesa horas de turbulencia fuera de las canchas. El delantero francés del Real Madrid quedó envuelto en una fuerte controversia en China luego de referirse, durante una entrevista, a un meme que lo mostraba con el rostro superpuesto al del histórico dirigente Mao Zedong. La repercusión fue inmediata: empresas del gigante asiático rompieron sus acuerdos comerciales con el futbolista y la polémica escaló hasta involucrar a LaLiga española.
El episodio se originó a partir de un fragmento de una entrevista en el programa The Bridge, en la que Mbappé habló sobre los memes que circulan en las redes sociales con su imagen. Al mencionar cuál le había causado más gracia, hizo referencia a un montaje en el que aparecía caracterizado como un dictador chino, en alusión a Mao, quien gobernó el país desde 1949 hasta su muerte, en 1976.
Lo que pudo haber sido interpretado como una broma en el contexto de la entrevista terminó generando un fuerte rechazo en China, donde las representaciones satíricas de figuras históricas vinculadas al Partido Comunista son un asunto especialmente sensible.
Ante esto es que tres empresas cancelaron sus contratos: La primera consecuencia concreta llegó desde el ámbito comercial. Las compañías Dongpeng, Mengniu y Milkground, vinculadas a los sectores de bebidas, productos lácteos y quesos, respectivamente, anunciaron el fin inmediato de sus colaboraciones con el futbolista francés. Las firmas justificaron sus decisiones con mensajes en los que expresaron su rechazo a las declaraciones y conductas que consideran ofensivas para los sentimientos nacionales.
La reacción también se trasladó al ámbito digital. La plataforma china Xiaohongshu, conocida internacionalmente como RedNote, informó que retiraría materiales promocionales relacionados con Mbappé. Además, el delantero quedó impedido de publicar en esa red social. El impacto no es menor para una figura que cuenta con una importante popularidad en el mercado asiático. Mbappé posee alrededor de un millón de seguidores en Weibo y más de un millón en Xiaohongshu, además de haber protagonizado campañas publicitarias para distintas marcas chinas.
Ante la magnitud de la controversia, el capitán de la selección francesa publicó un comunicado en el que reconoció que sus palabras habían sido desacertadas y expresó su arrepentimiento. “Mi comentario fue desacertado y ahora entiendo que hirió a muchas personas en China y en las comunidades chinas de todo el mundo”, señaló el delantero, quien también pidió disculpas a quienes se sintieron ofendidos.
Mbappé aseguró que su intención no había sido generar malestar y manifestó su respeto por el pueblo chino y su historia. Sin embargo, las disculpas llegaron después de que las críticas se multiplicaran en las redes sociales, donde algunos usuarios reclamaron medidas más severas contra el futbolista.
LaLiga intervino para contener el conflicto
La repercusión del caso también encendió las alarmas en el fútbol español. El presidente de LaLiga, Javier Tebas, se pronunció públicamente y pidió disculpas al pueblo chino en nombre de la competición. El dirigente lamentó la ofensa provocada por las declaraciones y aseguró que la organización trabaja con sus socios e interlocutores en China para superar la situación.
Además, medios estatales chinos informaron sobre la suspensión de retransmisiones de partidos de LaLiga y de contenidos relacionados con Mbappé, lo que amplió las dimensiones del conflicto.
Por ahora, el francés ya expresó sus disculpas, aunque las consecuencias comerciales y deportivas de la controversia siguen siendo un interrogante. Una reacción que comenzó en las redes sociales terminó convirtiéndose en un problema de alcance internacional para el delantero del Real Madrid.